La Confederación Española de Familias de Personas Sordas (FIAPAS) ha advertido este jueves de las barreras que siguen encontrando los médicos con sordera para hacer el examen MIR (médico interno residente) en igualdad de condiciones con el resto de aspirantes y ha pedido que las adaptaciones de accesibilidad no sean vistas como una ventaja ni una concesión.
Ante la proximidad del examen MIR 2026, que se celebra este sábado, FIAPAS ha recopilado el testimonio de dos médicos con sordera, voluntarios de la organización, para conocer si la prueba es realmente accesible y equitativa y visibilizar los desafíos que quedan por afrontar.
Una de ellas, médica y aspirante en la actual convocatoria, ha detallado que, a pocos días de la prueba, desconocía con certeza las adaptaciones que se le aplicarían y los detalles organizativos, una falta de información que ha aumentado su estrés en un momento decisivo para su futuro profesional.
Esta aspirante está obligada a realizar el examen en el Ministerio de Sanidad, a pesar de residir en otra ciudad, debido a que se presenta por el turno de discapacidad y solicita ampliación de tiempo. "No podré contar con mi red de apoyo y eso, justo antes del examen más importante de mi carrera, pesa mucho", ha señalado para denunciar que este cambio de sede hace que el examen deje de realizarse en igualdad de condiciones.
Por su parte, un médico residente con sordera que ya pasó por este examen ha indicado que "lo más difícil" es tener que justificarse constantemente por sus necesidades. "A veces aparece el síndrome del impostor, con pensamientos como '¿realmente merezco esta ampliación de tiempo?' o 'no tengo por qué tener más tiempo que mis compañeros, esto es injusto'", ha apuntado.
El joven médico ha detallado que una de sus mayores preocupaciones era no saber si comprendería correctamente las instrucciones. "Dependía de que me colocasen en primera fila y de que el vigilante supiera que soy sordo y que necesito que me hablen claro y de frente", ha recordado.
ADAPTACIONES EN EL ENTORNO LABORAL
Ambos médicos han coincidido en señalar una falta de sensibilización y formación sobre sordera en el ámbito sanitario. "Los hospitales no siempre tienen información suficiente sobre nuestras necesidades, qué adaptaciones requerimos o cómo comunicarse con nosotros. Aún queda mucho camino por recorrer", ha advertido el médico residente.
En paralelo, ha expresado que la información sobre las adaptaciones en el entorno laboral sanitario es escasa y el miedo a ser diferente o a no estar a la altura en un entorno tan exigente como el ámbito sanitario supone una barrera a la hora de solicitarlas.
"Sé que puedo ser una gran médica si tengo las adaptaciones necesarias. Lo difícil es tener que hacer un esfuerzo doble para llegar al mismo sitio que los demás", ha aseverado la aspirante a la prueba de este sábado. A este respecto, FIAPAS ha puesto de manifiesto las barreras estructurales que siguen presentes en el acceso a la especialización médica para las personas con discapacidad auditiva.
Con todo, ambos médicos han animado a las personas que tienen sordera y desean estudiar Medicina a hacerlo. "Eres igual de capaz que cualquiera. Hay más barreras que superar, sí, pero no debe dar vergüenza pedir apoyo", han resaltado.
Desde FIAPAS han insistido en la necesidad de revisar los modelos de aplicación de las adaptaciones, evitando que estas generen nuevas barreras. A su vez, han demandado que los procesos selectivos del sistema sanitario y la posterior formación especializada deberían deben ser un referente en accesibilidad e inclusión, contribuyendo a un sistema más equitativo, diverso y representativo de la sociedad.