Los fabricantes taiwaneses de chips invertirán 215.000 millones en EEUU, que bajará sus aranceles a la isla

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Archivo - Recurso de un procesador del fabricante TSMC.


Estados Unidos y Taiwán han anunciado una "alianza económica estratégica" para reforzar las cadenas de suministro de semiconductores y consolidar el liderazgo tecnológico e industrial estadounidense, por la que los fabricantes taiwaneses de chips invertirán al menos 250.000 millones de dólares (215.020 millones de euros) en EEUU, mientras que la isla verá reducidos los aranceles aplicados a sus productos, incluyendo un gravamen recíproco que no superará el 15%, frente al 20% actual.



"Los semiconductores son vitales para la fortaleza industrial, tecnológica y militar de Estados Unidos. Sin embargo, durante demasiado tiempo, el 'establishment' de Washington permitió que este sector estratégico se deslocalizara, dejando a Estados Unidos dependiente de fabricantes extranjeros y de cadenas de suministro globales frágiles", señala del Departamento de Comercio de EEUU.



En este sentido, recuerda que la participación de Estados Unidos en la fabricación mundial de obleas para la fabricación de semiconductores disminuyó drásticamente del 37% en 1990 a menos del 10% en 2024, por lo que, actualmente, la mayoría de estos componentes tecnológicos se fabrican en el este de Asia.



El Departamento liderado por Howard Lutnick precisa que esta alianza entre EEUU y Taiwán contempla el compromiso de las empresas taiwanesas de semiconductores y tecnología de realizar nuevas inversiones directas por al menos 250.000 millones de dólares para construir y ampliar la capacidad de producción e innovación en semiconductores avanzados, energía e IA en Estados Unidos.



Además, Taiwán proporcionará garantías de crédito por al menos 250.000 millones de dólares para facilitar la inversión adicional de las empresas taiwanesas, mientras que los dos países establecerán parques industriales en Estados Unidos para fortalecer la infraestructura industrial estadounidense y posicionar al país como el centro global de tecnología de última generación, manufactura avanzada e innovación.



Asimismo, Taiwán facilitará la inversión estadounidense en las industrias taiwanesas de semiconductores, IA, tecnología de defensa, telecomunicaciones y biotecnología para ampliar el acceso al mercado de las empresas estadounidenses, profundizar la colaboración tecnológica y fortalecer el liderazgo estadounidense en industrias críticas y emergentes.



REBAJA DE ARANCELES.


Por otro lado, el Departamento de Comercio considera que el acuerdo mejorará el equilibrio comercial mediante un marco arancelario predecible y que establece un gravamen recíproco por parte de EEUU a los productos taiwaneses que "no superará el 15%", frente al 20% actual.



Además, los aranceles estadounidenses aplicados a componentes de automóviles, la madera y productos derivados de la madera procedentes de Taiwán no superarán el 15%, mientras que EEUU aplicará una tarifa recíproca del 0% a los productos farmacéuticos genéricos, sus ingredientes genéricos, los componentes para aeronaves y los recursos naturales no disponibles.



De su lado, los fabricantes taiwaneses de semiconductores que inviertan en Estados Unidos podrán beneficiarse de medidas arancelarias preferentes bajo la sección 232, la norma que autoriza al presidente de EEUU a investigar si las importaciones de ciertos productos amenazan la seguridad nacional, y las empresas de Taiwán que construyan nueva capacidad de semiconductores en EEUU podrán importar hasta 2,5 veces la capacidad planificada sin pagar los aranceles de la Sección 232 durante el período de construcción, con una tasa preferencial más baja para las importaciones que superen el cupo.



En el caso de las empresas taiwanesas que hayan completado nuevos proyectos de producción de chips en Estados Unidos se les permitirá importar 1,5 veces su nueva capacidad de producción estadounidense sin pagar los aranceles de la Sección 232.







europapress