Pekín rechaza retroceder a "la ley de la jungla" ante el aumento de las tensiones internacionales por la represión de Teherán
MADRID, 15 Ene. (EUROPA PRESS) -
El Gobierno de China ha declarado este jueves su disposición a "desempeñar un papel constructivo" hacia la paz y el diálogo en Irán, en el marco de las protestas de las últimas semanas que, según organizaciones de Derechos Humanos, dejan ya más de 3.400 muertos, mientras que las autoridades iraníes acusan a Estados Unidos e Israel de respaldar los disturbios.
"China cree que el Gobierno y el pueblo iraníes se unirán, superarán las dificultades, mantendrán la estabilidad nacional y salvaguardarán sus derechos e intereses legítimos. China espera que todas las partes valoren la paz, ejerzan la moderación y resuelvan las diferencias mediante el diálogo", ha trasladado el ministro de Exteriores de China, Wang Yi, a su homólogo iraní, Abbas Araqchi, según reza un comunicado de la diplomacia china.
Wang también ha afirmado que Pekín "aboga constantemente por el respeto de los principios de la Carta de Naciones Unidas y el Derecho Internacional, se opone al uso o la amenaza de la fuerza en las Relaciones Internacionales, rechaza imponer su voluntad a otros países y desaprueba una regresión a la 'ley de la selva'".
Por su parte, Araqchi --que ha aplaudido la postura de China "al condenar el terrorismo y la injerencia extranjera en los asuntos iraníes"-- ha reiterado que los responsables de la "violencia" son "elementos terroristas", a los que ha comparado con Estado Islámico. Estos habrían contado, según ha asegurado, con el apoyo del "régimen sionista y de Estados Unidos".
Asimismo, ha condenado las "políticas intervencionistas y engañosas de Estados Unidos hacia Irán" y ha advertido "contra cualquier nueva estrategia que pueda causar inestabilidad y caos en la región". También ha destacado la importancia de "fortalecer la cooperación Sur-Sur para garantizar los intereses de las naciones en desarrollo" ante la imposición de aranceles comerciales estadounidenses.