MADRID 15 Ene. (EUROPA PRESS) - El Gobierno de Ucrania ha declarado este miércoles el estado de emergencia energética en todo el país en medio de los ataques del Ejército ruso y el frío extremo de esta época del año, donde se han llegado a alcanzar los 18 grados bajo cero durante la noche.
"Las consecuencias de los ataques rusos y el empeoramiento de las condiciones meteorológicas son graves (...) En general, se declarará el estado de emergencia para el sector energético de Ucrania", ha señalado el presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, en un comunicado en redes sociales tras una reunión al respecto con otras autoridades.
El mandatario ha anunciado el establecimiento de "una sede de coordinación permanente" para abordar la situación en la capital, Kiev, y en este sentido ha encargado al exministro de Defensa y actual titular de Energía, Denis Schmigal, "la supervisión de las labores de apoyo a las personas y las comunidades" afectadas por los cortes en el suministro eléctrico y la carestía de calefacción, además de la "resolución de cuestiones prácticas".
"Hay muchos problemas que requieren una solución urgente", ha declarado tras asegurar que los equipos de reparación, empresas energéticas, servicios municipales y el Servicio Estatal de Emergencias están trabajando "sin descanso" para restablecer el suministro, especialmente en Kiev, donde las redes quedaron inutilizadas durante un ataque ruso el pasado viernes mientras las temperaturas alcanzan los 12 grados bajo cero durante el día y los 18 bajo cero durante la noche.
Zelenski ha indicado en la misma publicación que las administraciones públicas "maximizarán los esfuerzos con sus socios para obtener el equipo necesario y apoyo adicional" y que su Ejecutivo "garantizará la máxima desregulación de todos los procesos para conectar los equipos de energía de reserva a la red". Mientras, ha asegurado que "se está trabajando para aumentar significativamente el volumen de importaciones de electricidad a Ucrania".
Por otra parte, el dirigente ucraniano ha ordenado a su Gabinete que revise "las normas del toque de queda para este clima extremadamente frío", alegando que "las personas deben tener el mayor acceso posible a los puntos de asistencia, y las empresas, todas las oportunidades para planificar sus operaciones de acuerdo con la situación del sistema energético".
En este sentido, ha considerado que "en Kiev, se debe aumentar el número de puntos de invulnerabilidad y se deben inspeccionar los existentes" y ha señalado que el Gobierno central está esperando "propuestas del Ministerio de Educación y de las autoridades locales" sobre formatos que aseguren la impartición de las clases durante este estado de emergencia.
"Es fundamental que las instituciones estatales, las empresas y todos los niveles del gobierno local trabajen ahora de forma coherente y coordinada. El resultado de cada uno de ellos contribuye al resultado colectivo de todo el país", ha concluido.