Google ha actualizado su política de control parental para que los padres tengan que dar su consentimiento explícito antes de que un menor pueda desactivar la supervisión parental gestionada con Family Link en su cuenta de Google, al cumplir los 13 años.
Family Link es una aplicación de control parental que permite a padres y tutores supervisar y gestionar la actividad de los menores en sus móviles y tabletas Android y ChromeOS. Concretamente, permite establecer límites de tiempo de pantalla, aprobar o bloquear aplicaciones y descargas, ver la ubicación o filtrar contenido, además de administrar la cuenta de Google del menor.
Esta herramienta de control parental está disponible por defecto para todas las cuentas de menores de 13 años. Sin embargo, cuando cumplen esta edad o la estipulada en cada país, los niños con cuentas gestionadas con Family Link pueden optar por mantener la supervisión parental para mayores de 13 años o encargarse de gestionar ellos mismos su cuenta de Google.
Actualmente, es una decisión de la que se encargan unilateralmente los niños, como detalla Google en su página de soporte, ya que son ellos los que deciden cuándo actualizar su cuenta para detener la supervisión.
Sin embargo, Google está actualizando su política de control parental para que la decisión tenga que ser aprobada explícitamente por los padres a cargo de su cuenta en Family Link. Es decir, a partir de ahora, cualquier menor deberá obtener la aprobación de su padre o tutor a cargo antes de poder desactivar la supervisión, de cara a que sea un adulto el que decida cuál es la mejor opción para la seguridad del menor.
Así lo ha detallado la directora de privacidad, seguridad y protección global de Google, Kate Charlet, en una publicación en LinkedIn, donde ha asegurado que estos cambios garantizarán que "las protecciones se mantengan vigentes hasta que tanto el padre como el adolescente se sientan preparados para el siguiente paso".
Este cambio en la gestión de cuentas de menores se comenzará a aplicar a nivel global durante esta semana, como ha confirmado un portavoz de Google al medio Mashable. Así, se trata de un cambio con el que la tecnológica busca ofrecer experiencias adaptadas a cada edad y mejorar los controles parentales.
Aunque el portavoz de Google ha detallado que la nueva pauta estaba planeada desde hacía tiempo, se ha de tener en cuenta que esta actualización viene precedida de algunas quejas por parte de algunos padres y defensores de menores.
Es el caso de una publicación de la presidenta de la organización de defensa Digital Chilhood Institute, Melisa McKay, quien denunció que, llegado el momento de cumplir 13 años, la compañía envía un correo al menor explicando cómo puede eliminar esos controles por sí mismo, sin la participación ni consentimiento de los padres. Además, también envía un correo informando de forma escueta a los padres o tutores de que el menor ya puede actualizar su cuenta.
En el correo enviado a los menores, Google detalla que, si actualizan su cuenta eliminando la supervisión, podrán acceder a más aplicaciones y servicios, así como configurarla a su gusto. Sin embargo, no especifica que deben asumir toda la responsabilidad sobre su cuenta.
Como resultado, cuando el menor gestiona su cuenta, los padres dejan de poder configurar funciones de supervisión, como el tiempo de desconexión, el bloqueo de contenido o aplicaciones y la función Compartir ubicación se desactiva. Por otra parte, ofrece muchas más libertades a los menores, como que pueden añadir tarjetas de pago a Google Wallet o Google Pay por su cuenta, sin monitorización de las transacciones.