MADRID 10 Dic. (EUROPA PRESS) - El expresidente de Francia Nicolas Sarkozy, que fue condenado a cinco años de cárcel por corrupción, ha denunciado este miércoles las malas condiciones a las que fue sometido durante las tres semanas que pasó en prisión antes de su puesta en libertad el pasado mes de noviembre en un nuevo libro, titulado 'Diario de un recluso'.
Justo un mes después de que un tribunal avalara su salida de la cárcel siempre y cuando no abandone el paÃs ni mantenga contacto con las personas implicadas en el proceso en su contra, entre ellos el ministro de Justicia, Gérald Darmanin, Sarkozy ha advertido ahora de que sufrió "aislamiento" y que apenas contaba con una "mesa pequeña de contrachapado" para escribir.
"La prisión es muy dura. El proceso judicial está hecho para debilitarte, para que el acusado se sienta culpable. ¿Culpable de qué? Eso da igual. La estrategia impuesta es la de mantener un perfil bajo", ha manifestado en una entrevista concedida al diario 'Le Figaro'.
"EscribÃa con bolÃgrafo en una pequeña mesa de contrachapado todos los dÃas. Les daba las páginas a mis abogados, quienes a su vez se las entregaban a mi secretaria para que las pasara a máquina", ha explicado el expresidente. "EscribÃa de golpe y, tras mi liberación, terminé el libro durante los dÃas siguientes", ha manifestado.
En este sentido, ha señalado que tras salir, le dio el texto a su mujer, Carla Bruni: "le gustó, y al dÃa siguiente se lo di a mis abogados". Durante el proceso de revisión, ha dicho, decidió eliminar algunos pasajes.
"Eliminamos algunos retratos demasiado crÃticos. Y cuando vi que no habÃa más objeciones, decidà publicarlo lo antes posible", ha afirmado. AsÃ, ha lamentado que comÃa "lácteos y zumo de manzana", además de "barras de cereales y algunos dulces". "PermanecÃa confinado 23 horas al dÃa, salvo para las visitas. HabrÃa dado cualquier cosa por poder mirar por la ventana y disfrutar viendo los coches pasar", ha recalcado.
Sarkozy entró en prisión el 21 de octubre denunciando ser vÃctima de un "escándalo judicial" que ha "humillado" a Francia. El antiguo dirigente conservador, que se convirtió en el primer expresidente de Francia en entrar en la cárcel, siempre ha negado cualquier irregularidad y ha denunciado una supuesta persecución polÃtica contra él a través de los tribunales.