MADRID, 7 Dic. (EUROPA PRESS) - El ministro de Exteriores de Polonia, Radoslaw Sikorski, ha pedido al magnate Elon Musk que "se vaya a Marte" después de abogar el sábado por la "abolición" de la Unión Europea (UE) tras la multa de 120 millones de euros impuesta por la Comisión Europea a su red social X por el "diseño engañoso" de su marca azul de verificación de cuentas.
"Váyase a Marte. Allà no hay censura ni saludos nazis", ha dicho Sikorski en su propia cuenta en X en respuesta a las crÃticas de Musk, en una aparente crÃtica al saludo nazi realizado durante en enero su discurso en un acto de celebración por la toma de posesión del nuevo presidente de Estados Unidos, Donald Trump.
Por su parte, el primer ministro polaco, Donald Tusk, ha trasladado a los "amigos estadounidenses" que "Europa es su aliado más cercano, no un problema". "Tenemos enemigos comunes. Al menos asà ha sido durante al menos 80 años. Tenemos que ceñirnos a esto, ya que es la única estrategia razonable para nuestra seguridad común, a menos que algo haya cambiado", ha sostenido.
Las crÃticas de Musk han llegado además después de que la Casa Blanca publicara su estrategia de seguridad nacional para el mandato de Trump, especialmente dura con Europa, y ante las crÃticas desde el bloque por la postura adoptada por el inquilino de la Casa Blanca en el proceso de negociaciones de paz en Ucrania, objeto desde febrero de 2022 de una invasión por parte de Rusia.
El magnate sudafricano denunció el sábado que el sistema burocrático de la UE "está asfixiando lentamente a Europa hasta la muerte" y consideró la multa contra X como un ataque de Bruselas contra la libertad de expresión y un mal ejemplo de soberanÃa supranacional contra los intereses de sus Estados miembro.
Esta verificación azul, cabe recordar, es percibida como un sello de autenticidad por los usuarios a pesar de que su acceso es discrecional, lo que viola las obligaciones de la Ley europea de Servicios Digitales (DSA, por sus siglas en inglés).
La sanción anunciada por Bruselas responde también a otras irregularidades castigadas por la DSA como la falta de transparencia en su repositorio de anuncios y el incumplimiento de su obligación de permitir acceso a datos por parte de los investigadores.