MADRID, 16 Oct. (EUROPA PRESS) - El director general del Organismo Internacional para la EnergÃa Atómica (OIEA), Rafael Grossi, ha afirmado que espera que los trabajos de reparación para restaurar el suministro eléctrico a la central nuclear de Zaporiyia, situada en Ucrania y ocupada por Rusia desde marzo de 2022, empiecen "en los próximos dÃas", más de tres semanas después del corte de la conexión a la red.
"Inmediatamente después de que la planta perdiera toda la energÃa externa el mes pasado, el OIEA ha estado trabajando estrechamente con ambas partes para ayudar a crear las condiciones de seguridad necesarias sobre el terreno para que sus técnicos puedan realizar trabajos de reparación, que son de crucial importancia para la seguridad nuclear", ha sostenido.
AsÃ, ha recordado que "esta región es una zona de guerra activa", por lo que ha apelado a ser "muy cuidadosos a la hora de abordar este asunto complejo y sensible". "Son necesarias reparaciones en las lÃneas de suministro a ambos lados de la lÃnea de frente, en ubicaciones a múltiples kilómetros del lugar", ha agregado, según un comunicado publicado por el organismo.
"En lÃnea con la misión técnica e imparcial del OIEA, sigo en consultas con la Federación Rusa y con Ucrania para que estos trabajos puedan tener lugar en los próximos dÃas", ha señalado Grossi, que ha reseñado que ambos paÃses le han comunicado que "desean que se lleven a cabo las reparaciones".
"La situación actual, con la central dependiendo de generadores diésel de emergencia desde hace semanas, no es sostenible", ha destacado. La central tenÃa acceso a diez lÃneas de suministro antes del estallido del conflicto en febrero de 2022, desatado a causa de la orden de invasión de Ucrania firmada por el presidente de Rusia, Vladimir Putin.
El número de lÃneas de suministro se ha reducido desde entonces a dos, una de las cuales se perdió el 7 de mayo, mientras que la segunda se desconectó el 23 de septiembre, lo que ha derivado en el periodo más largo sin suministro externo a la central de Zaporiyia --la más grande de Europa-- desde el estallido de la guerra.
El OIEA ha especificado que siete generadores diésel de emergencia están produciendo en estos momentos electricidad para la central nuclear, principalmente para las bombas de agua que refrigeran el combustible de sus seis reactores de parada, asà como el combustible gastado. Otros trece generadores de este tipo están en modo de espera, con la central alternando los que están en uso para mantener el servicio.
En esta lÃnea, ha hecho hincapié en que los sistemas de seguridad siguen operativos en todos los reactores y piscinas de combustible gastado, mientras que su equipo en la central ha comunicado que no se han registrado aumentos de las temperaturas en el refrigerante de los reactores ni en las piscinas de combustible gastado, lo que se considera una prueba de que el combustible nuclear sigue enfriándose eficazmente y que actualmente se mantiene la seguridad nuclear.
El citado equipo del OIEA ha ratificado durante la última semana que todos los reactores y piscinas de combustible gastado están operativos y que los niveles de radiación están en los lÃmites normales, al tiempo que ha confirmado que se han registrado "actividades militares" a diferentes distancias de la central nuclear.