MADRID, 10 Oct. (EUROPA PRESS) - La lÃder y cofundadora de la Iglesia de la Unificación de Corea del Sur, Han Hak Ja, ha sido imputada este viernes por un cargo de soborno que implica la violación de la ley de financiación polÃtica en un escándalo que implica a la ex primera dama del paÃs Kim Keon Hee.
Han, de 82 años, fundó en 1954 junto a su marido, el fallecido reverendo Sun Myung Moon, un movimiento espiritual presente en más de un centenar de paÃses de todo el mundo y que recientemente volvió a adquirir especial prominencia a raÃz del asesinato del ex primer ministro japonés Shinzo Abe a manos de Tetsuya Yamagami, que culpó a la iglesia, con la que el fallecido exmandatario mantenÃa ciertos vÃnculos de afinidad, de haber arruinado a su familia.
El caso que involucra a la cofundadora del movimiento consta de varias acusaciones, comenzando por la que afecta a la ex primera dama y mujer del destituido presidente Yoon Suk Yeol.
Han, de acuerdo con el pliego de cargos recogido por la agencia oficial de noticias surcoreana Yonhap, regaló "a través de un chamán" un collar de lujo y un bolso Chanel a la ex primera dama a cambio de favores polÃticos en 2022, un año en el que, de acuerdo de la FiscalÃa, entregó a responsables del gobernante Partido del Poder Popular (PPP) unos 400.000 euros dentro de otro entramado de tráfico de influencias.
Es más, la FiscalÃa sospecha que la trama también alcanza a polÃticos de terceros paÃses, que no identifica, y que habrÃan recibido en torno a 500.000 euros procedentes de este movimiento religioso que lidera Han, ahora mismo bajo arresto provisional, y que se ha negado a prestar más declaraciones esgrimiendo que se lo impide su delicada salud.
Por último, los investigadores también investigan otra presunta violación de la ley electoral tras hallar indicios de que la iglesia obligó a numerosos de sus fieles a afiliarse al PPP en marzo de 2023 para respaldar al diputado Kweon Seong Dong de cara a las primarias del partido, ahora en la oposición.
La maniobra, según la FiscalÃa, se repitió en abril del año pasado, antes de las elecciones legislativas. La ley de Partidos PolÃticos, cabe recordar, estipula que ningún ciudadano surcoreano puede afiliarse contra su voluntad a una formación polÃtica.