COPENHAGUE 1 Oct. (de la enviada especial de EUROPA PRESS Laura GarcÃa MartÃnez) - Los jefes de Estado y de Gobierno de la Unión Europea se reunirán este miércoles en Copenhague en una cumbre informal marcada por el sentimiento generalizado de urgencia por concretar el refuerzo de la capacidad de defensa de la región frente a la amenaza de Rusia, en especial tras las recientes incursiones con drones en suelo de la Unión; pero sin perder de vista la necesidad de mantener el apoyo financiero y militar a Ucrania y su perspectiva europeÃsta.
Los lÃderes, que seguirán el jueves en la capital danesa para unirse a la cumbre de la Comunidad PolÃtica Europea de la que forman parte el resto de paÃses del continente salvo Rusia y Bielorrusia, tendrán asà la oportunidad de un primer debate sobre las últimas propuestas de Bruselas antes del Consejo Europeo de final de mes en donde se esperan decisiones concretas.
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, les ha hecho ya llegar un documento de trabajo que debe servir para que los 27 mandatarios cierren en la cumbre formal de finales de octubre en Bruselas la 'hoja de ruta' para asegurar que el bloque estará preparado en 2030 con la capacidad e industria de la defensa necesaria para afrontar cualquier amenaza.
Como parte de esa preparación, una de las claves que la alemana ha puesto sobre la mesa es la creación de un muro antidrones con el que responder a amenazas como las recientes incursiones con drones rusos en el espacio aéreo en Polonia, RumanÃa y Dinamarca. Las autoridades danesas, de hecho, han restringido parcialmente el espacio aéreo durante los dos dÃas de cumbre en Copenhague para reforzar la seguridad.
El muro antidrones forma parte de 'Centinela Oriental', el gran proyecto pensado para reforzar el flanco este en todos sus aspectos, desde la incursión de drones, hasta la respuesta a la flota fantasma rusa en el Báltico o el riesgo de una agresión armada terrestre.
Asà la iniciativa pasa por fortificar por tierra, mar y aire la frontera con Rusia con elementos de defensa terrestre, con medios de combate, detección de drones y defensas antiaéreas, seguridad marÃtima en el mar Báltico y el mar Negro e información de situación, incluyendo inteligencia espacial.
Aparte de estas dos iniciativas, las más urgentes y que se tratarán ya en la cumbre informal de Dinamarca, paÃs que ha sufrido en las últimas semanas incidentes con drones, la Comisión Europea apunta al Escudo Antiaéreo y al Escudo de Defensa Espacial como los otros dos grandes proyectos llamados a reforzar la seguridad de la UE en su conjunto y abiertos a la participación de todos los Estados miembro.
PRÉSTAMO DE REPARACIONES PARA UCRANIA
Entre las cuestiones espinosas, los lÃderes discutirán la posibilidad de usar los activos soberanos rusos congelados por las sanciones de la UE para conceder un préstamo sin intereses de unos 140.000 millones de euros a Kiev, que sólo deberÃa devolverlo si Moscú indemniza al paÃs tras acabar la guerra.
Se trata de una idea respaldada abiertamente por el canciller alemán, Friedrich Merz, pero de la que otros socios como Bélgica --en donde están inmovilizados los fondos-- recelan por las dudas legales que plantea y que han frenado esta idea, cuya reflexión es recurrente tanto en Bruselas como en las capitales ante la necesidad de seguir financiando a Ucrania.
En el marco del apoyo a Ucrania y la presión al Kremlin, los jefes de Estado y de Gobierno abordarán también la preparación del decimonoveno paquete de sanciones --que avanzará el veto a las compras de gas licuado ruso a enero de 2027 y apunta también al sector de las criptomenedas, entre otros--. El tradicional bloqueo de HungrÃa y Eslovaquia impide por el momento su adopción por unanimidad, aunque diversas fuentes diplomáticas confÃan en que pueda ver la luz en unas dos semanas.
Finalmente, los lÃderes examinarán por primera vez a 27 una idea que el presidente del Consejo Europeo, António Costa, ha empezado ya a trasladar a las capitales de manera bilateral y que aboga por reformar el procedimiento para que deje de ser necesaria la unanimidad de los socios para abrir las negociaciones de cada capÃtulo de adhesión con un paÃs candidato.
Con ello Costa busca salvar el veto de HungrÃa a los avances en las negociaciones con Ucrania y de sus contactos con las capitales deduce que no hay por ahora un "no rotundo", según fuentes europeas, aunque es consciente de la dificultad de sacar adelante una reforma asÃ, ya que el mismo cambio en el procedimiento requerirÃa la unanimidad.