La Federación de Asociaciones para la Defensa de la Sanidad Pública (FADSP) ha mostrado su apoyo al Plan de Acción de Salud Mental 2025-2027, presentado en el seno del Consejo Interterritorial, a la vez que ha lamentado que "finalmente no pudo salir adelante por la oposición las comunidades autónomas gobernadas por el PP", algo que considera una "clara demostración de oportunismo polÃtico".
En este sentido, la FADSP resalta que este Plan ha sido fruto de un proceso de consenso con la participación de 30 sociedades cientÃficas, asociaciones profesionales, de pacientes y agentes de la sociedad civil, asà como personal técnico de todas las comunidades autónomas, a través del trabajo de los comités institucionales y técnicos del Ministerio de Sanidad.
AsÃ, recuerda que la mayorÃa de sociedades de PsiquiatrÃa y PsicologÃa avalan el Plan de Salud Mental y "condenan que la confrontación polÃtica en el Consejo Interterritorial buscada por el PP lo haya dinamitado perjudicando a pacientes, familias y profesionales".
Por tanto, recalca que este Plan "cuenta con el respaldo" de la mayorÃa de profesionales y asociaciones del sector y señala que solamente la SEPSM (Sociedad Española de PsiquiatrÃa y Salud Mental) se ha desmarcado de "manera tardÃa". "Y con argumentos poco sólidos como la falsedad de que reduce el número de profesionales y de que reducir el abuso de psicofármacos estigmatiza", ha agregado.
En este punto, subraya que el Plan de Acción de Salud Mental 2025-2027 establece ocho lÃneas estratégicas fundamentales para la mejora de la atención la comunidad. "Aborda el aumento del número de profesionales, con especial énfasis en la psicologÃa clÃnica, la psiquiatrÃa de la infancia y la adolescencia y la enfermerÃa de salud mental", apunta.
Además, destaca que el Plan incide en la promoción de la salud mental comunitaria, la búsqueda de alternativas a la hospitalización ante las crisis psicopatológicas, la mejora de la atención a los colectivos más vulnerables, el fortalecimiento de los derechos de los usuarios y su familia, asà como la creación de sistemas de vigilancia y recogida de la información.
Asimismo, reconoce que el Plan también avanza en el campo de la salud mental relacionada con las condiciones del trabajo y aborda la cuestión de la desprescripción, de crucial importancia dado el excesivo consumo de psicofármacos de la población.
Por todo lo anterior, insta al organismo competente a reconsiderar su posición, ya que considera que dicho Plan es "un avance para la salud mental dentro del Sistema Nacional de Salud".