Sr. Director,
Ya en el año 2014, la clase política celebraba un acuerdo transversal; en aquella ocasión, había sido la reforma tributaria. El Ministro Arenas dijo que se le juzgara por los resultados, y el senador Coloma había celebrado que era un buen acuerdo para el país. Sin embargo, 10 años después, los chilenos sienten en su propio bolsillo lo que fue el resultado de dicho pacto: una década perdida de crecimiento económico que llevó a Chile a un estancamiento del cual no ha logrado salir.
Ahora, con un nuevo acuerdo “transversal”, esta vez sobre las pensiones, se repite la historia. Desde el progresismo destacan que este es un primer paso para la estatización y nacionalización de los fondos de pensiones, mientras que el mismo senador Coloma destaca que la reforma es un gran paso para mejorar las pensiones.
Lo cierto es que ya sabemos cómo serán los resultados; es cosa de ver las pensiones españolas, las que hace dos décadas se jactaban de ser las mejores de Europa y que hoy se encuentran al borde del colapso, pues, a la inversa que el Rey Midas, todo lo que el Estado toca se transforma en fracaso.
Tomás Ojeda Aravena,
Fundación para el Progreso