Señor director:
El 25 de noviembre se conmemora el DÃa Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, un recordatorio urgente de la necesidad de erradicar esta problemática en nuestra sociedad. Como matrona, he visto de cerca el impacto devastador de la violencia en la salud y bienestar de las mujeres y sus familias.
En Chile, la violencia contra la mujer es un problema persistente, según el Servicio Nacional de la Mujer y la Equidad de Género, en 2022 se registraron más de 74.000 denuncias de violencia intrafamiliar. Esta cifra es solo la punta del iceberg, ya que muchas mujeres no denuncian por miedo o vergüenza.
La violencia contra la mujer tiene consecuencias graves en la salud fÃsica y mental de las mujeres. Un estudio publicado en la Revista Chilena de Obstetricia y GinecologÃa encontró que la violencia durante el embarazo aumenta el riesgo de parto prematuro y bajo peso al nacer (Márquez et al., 2019).
Como matronas, tenemos un papel fundamental en la detección y prevención de la violencia contra la mujer. Nuestra relación cercana con las mujeres durante el embarazo, parto, posparto y controles ginecológicos nos permite identificar señales de alerta y brindar apoyo y orientación.
Para abordar esta problemática, es fundamental fortalecer la educación y conciencia sobre la violencia contra la mujer en todos los niveles educativos, implementar protocolos de detección y atención en los servicios de salud y asegurar el acceso a servicios de apoyo y protección para las mujeres vÃctimas de violencia.
Carolina Poblete
Académica Obstetricia y Puericultura
Universidad Autónoma de Chile