La degradación del entorno natural representa un riesgo para las actividades económicas y perjudicar los procesos de producción, debilitando la solvencia crediticia de muchas empresas, además de afectar, en última instancia, a la inflación y la estabilidad financiera, según ha advertido este martes Frank Elderson, miembro del directorio del Banco Central Europeo (BCE).
"Si la degradación de la naturaleza continúa, las actividades económicas que dependen de los servicios ecosistémicos se verán afectadas por problemas como las interrupciones de la cadena de suministro, que tienen un impacto en los precios y, en última instancia, en la inflación", ha advertido, recordando que las empresas de la eurozona "están significativamente expuestas" a varios servicios ecosistémicos, tanto directamente como a través de sus cadenas de suministro.
Asimismo, el ejecutivo del BCE ha señalado que este proceso podrÃa provocar una reducción de la facturación de las empresas que desembocase en impagos y, en consecuencia, en pérdidas para los bancos que prestan a estas empresas, lo que, en última instancia, podrÃa generar también problemas de estabilidad financiera.
De este modo, Elderson ha defendido que "tanto la degradación de la naturaleza como el cambio climático son relevantes para el mandato y la estrategia de polÃtica monetaria".
Por otro lado, ha lamentado que, en muchos sentidos, la naturaleza aún no se tiene en cuenta en las polÃticas, la regulación y la gestión de riesgos, considerando su importancia vital para la economÃa, incluido el sistema financiero, por lo que ha defendido la necesidad de que bancos centrales y supervisores comprendan mejor cuán vulnerables son la economÃa y el sistema financiero, incorporando la naturaleza en el análisis de los impulsores del desarrollo económico.