La nave espacial BepiColombo ha aprovechado un reciente sobrevuelo gravitatorio de Mercurio para obtener una imagen impresionante del paisaje magnético del planeta en apenas media hora.
Para este objetivo se utilizó el conjunto de instrumentos del Experimento de PartÃculas de Plasma de Mercurio (MPPE) activo en el Orbitador Magnetosférico a Mercurio (MMO, o Mio) que es uno de los dos orbitadores cientÃficos que se desplegarán cuando la misión orbite finalmente Mercuro en 2026. Los resultado se han publicado en la revista Communications Physics.
"Estos sobrevuelos son rápidos; cruzamos la magnetosfera de Mercurio en unos 30 minutos, pasando del anochecer al amanecer y con un acercamiento máximo de solo 235 km sobre la superficie del planeta", afirmó en un comunicado Lina Hadid, ex investigadora de la ESA que ahora trabaja en el Laboratoire de Physique des Plasmas del Observatorio de ParÃs y que lideró el estudio. "Muestreamos el tipo de partÃculas, su temperatura y cómo se mueven, lo que nos permitió trazar claramente el paisaje magnético durante este breve perÃodo".
La combinación de las mediciones de BepiColombo con modelos informáticos para determinar el origen de las partÃculas detectadas en función de su movimiento permitió a Hadid y sus colegas esbozar las distintas caracterÃsticas encontradas en la magnetosfera.
"Vimos estructuras esperadas, como el lÃmite de 'choque' entre el viento solar que fluye libremente y la magnetosfera, y también pasamos por los 'cuernos' que flanquean la capa de plasma, una región de gas más caliente y denso cargado eléctricamente que fluye como una cola en dirección opuesta al sol. Pero también tuvimos algunas sorpresas".
El coautor Dominique Delcourt añadió: "Detectamos una denominada capa lÃmite de baja latitud definida por una región de plasma turbulento en el borde de la magnetosfera, y aquà observamos partÃculas con un rango de energÃas mucho más amplio que el que habÃamos visto antes en Mercurio, en gran parte gracias a la sensibilidad del Analizador de Espectros de Masas diseñado especialmente para el complejo entorno de Mercurio".
"BepiColombo podrá determinar la composición iónica de la magnetosfera de Mercurio con mayor detalle que nunca. También observamos iones calientes energéticos cerca del plano ecuatorial y en baja latitud atrapados en la magnetosfera, y creemos que la única forma de explicarlo es mediante una corriente de anillo, ya sea un anillo parcial o completo, pero esta es un área que es muy debatida", añade Hadid.
Una corriente anular es una corriente eléctrica transportada por partÃculas cargadas atrapadas en la magnetosfera. La Tierra tiene una corriente anular bien conocida que se encuentra a decenas de miles de kilómetros de su superficie. En Mercurio no está tan claro cómo las partÃculas pueden quedar atrapadas a unos pocos cientos de kilómetros del planeta, especialmente cuando la magnetosfera está aplastada contra la superficie del planeta. Este debate probablemente se resolverá una vez que MPO y Mio estén recopilando datos a tiempo completo.
Hadid y sus colegas también observaron la interacción directa de la nave espacial con el plasma espacial circundante. Cuando la nave espacial se calienta con el sol, no puede detectar los iones más frÃos y pesados porque la propia nave espacial se carga eléctricamente y los repele.