Los ministros de EconomÃa de la eurozona, el Eurogrupo, han apostado este jueves por impulsar la polÃtica industrial para que Europa deje de ser una mera "espectadora" mientras que muchas de las mayores economÃas del mundo están adoptando un planteamiento "más activista" al respecto.
Asà lo ha señalado el comisario europeo de EconomÃa, Paolo Gentiloni, en la rueda de prensa posterior a la reunión celebrada este jueves en Luxemburgo, y en la que, según ha destacado el presidente del Eurogrupo, Paschal Donohoe, el "consenso general" ha sido "velar por la protección del Mercado Único y considerar más a fondo la polÃtica industrial".
Gentiloni, por su lado, ha advertido de que en el actual panorama geopolÃtico, hay "lÃmites" a lo que la UE puede conseguir si sigue dirigiendo la polÃtica industrial a nivel nacional. "Sabemos que el diseño de la polÃtica industrial está plagado de retos, pero también tenemos éxitos europeos, como la creación del consorcio Airbus", ha subrayado el polÃtico italiano.
En este sentido, defiende un refuerzo de la dimensión comunitaria de la competitividad industrial, con competencias y financiación adecuadas para estas polÃtica a escala de la UE, aunque deberá seguir preservando las condiciones marco básicas, como el Mercado Único y las normas sobre ayudas estatales.
La advertencia de Gentiloni va en lÃnea con la del informe sobre la economÃa europea del Fondo Monetario Internacional (FMI), que insta a la UE a dar "prioridad al fortalecimiento del Mercado Único, evitando al mismo tiempo polÃticas industriales y comerciales distorsionadoras".
"Las medidas destinadas a proteger la resistencia económica y la competitividad de la UE frente a la fragmentación del comercio internacional y la amenaza del proteccionismo deben evitar la creación de distorsiones que puedan perjudicar a la economÃa europea y provocar represalias por parte de los socios comerciales de otros paÃses", advierte el documento presentado este jueves por la directora gerente del organismo, Kristalina Georgieva.
Asimismo, cita el análisis de los servicios de la Comisión que concluye que "las ayudas estatales a nivel nacional mejoran los resultados de las empresas beneficiarias, pero también conllevan importantes repercusiones negativas para las empresas no beneficiarias", y alerta de esto puede conllevar a un debilitamiento del Mercado Único.
Por tanto, indica que "cuando las ayudas estatales puedan estar justificadas en respuesta a deficiencias del mercado, su uso prudente y temporal debe limitarse y coordinarse a nivel de la UE para preservar la igualdad de condiciones".