Datos de satélites revelan anomalÃas en el suelo y la atmósfera con hasta 19 dÃas de antelación en la zona de los dos terremotos mortÃferos del 6 de febrero de 2023 entre TurquÃa y Siria.
Asà lo sugiere un estudio reciente publicado en el Journal of Applied Geodesy.
El desarrollo de sistemas de alerta temprana para terremotos podrÃa ser muy útil para prevenir muertes y destrucción. Una de esas técnicas propuestas implica el uso de satélites para monitorear una variedad de parámetros fÃsicos y quÃmicos dentro del suelo, la atmósfera y la capa de partÃculas cargadas que existe sobre ellos, llamada ionosfera.
Estas anomalÃas se conocen como precursores de terremotos y, aunque los investigadores están al tanto de ellas, ha sido difÃcil identificar definitivamente un patrón de las llamadas señales de alerta que podrÃan indicar un terremoto inminente. Esto se debe a la complejidad de las interacciones de los precursores y su variabilidad en diferentes terremotos y regiones geográficas. Sin embargo, con cada terremoto que los investigadores analizan utilizando tecnologÃa satelital cada vez más sofisticada, estos patrones están surgiendo lentamente.
El profesor Mehdi Akhoondzadeh, de la Universidad de Teherán, evaluó una variedad de datos satelitales del perÃodo previo y posterior a dos terremotos que ocurrieron el 6 de febrero de 2023 cerca de la frontera entre TurquÃa y Siria. Esto incluyó datos del satélite sismoelectromagnético chino, CSES-01, y de la misión satelital Swarm, que consta de tres satélites de la Agencia Espacial Europea.
Sorprendentemente, observó anomalÃas en la temperatura de la superficie terrestre de la región del terremoto entre 12 y 19 dÃas antes de los terremotos y anomalÃas en los parámetros atmosféricos entre 5 y 10 dÃas antes de los terremotos. Estas anomalÃas incluyeron mediciones de vapor de agua, niveles de metano, ozono y monóxido de carbono.
TAMBIÉN EN LA IONOSFERA
Cuando el profesor Akhoondzadeh investigó anomalÃas en la ionosfera, incluidas mediciones de parámetros como la densidad electrónica y la temperatura de los electrones, encontró anomalÃas claras y sorprendentes entre 1 y 5 dÃas antes de los terremotos.
Los momentos en que las anomalÃas se hicieron evidentes en el suelo, la atmósfera y la ionosfera respectivamente sugieren que estas señales se originaron en el suelo y finalmente se hicieron evidentes en niveles más altos de la atmósfera y, finalmente, en la ionosfera.
"Utilizando datos satelitales CSES-01, se han detectado por primera vez anomalÃas en la ionosfera antes de los terremotos en TurquÃa el 6 de febrero de 2023", dijo el profesor Akhoondzadeh. "Al estudiar anomalÃas asociadas con múltiples precursores de terremotos, la incertidumbre en la detección de anomalÃas reales disminuye y esto puede ser eficaz para crear sistemas de alerta de terremotos con un bajo número de falsas alertas".