El humo de los incendios forestales, que a veces se desplaza desde cientos de kilómetros de distancia, tocó casi todos los lagos de América del Norte durante al menos un dÃa al año entre 2019 y 2021.
Un estudio de la Universidad de California Davis, publicado en la revista Global Change Biology, descubrió además ue el 89% de los lagos de América del Norte experimentaron humo durante más de 30 dÃas durante cada uno de esos tres años de intensa actividad de incendios forestales.
"Eso fue sorprendente, incluso para nosotros", dijo en un comunicado la autora principal Mary Jade Farruggia, candidata a doctorado en el Grupo de posgrado en ecologÃa de la UC Davis y el Departamento de Ciencias y PolÃticas Ambientales. "Con este estudio, cuantificamos por primera vez el alcance del problema del humo. Demostramos que no es solo un problema generalizado, sino que es duradero en muchos lugares".
El estudio introduce un concepto que los autores llaman el "dÃa del humo del lago" para que sirva como métrica para monitorear la prevalencia del humo en los lagos. Se refiere a la cantidad de dÃas que un lago está expuesto al humo en una temporada de incendios determinada.
Una métrica de dÃas de humo en el lago podrÃa ayudar a establecer una lÃnea de base para comprender mejor el alcance y la intensidad de eventos como la persistente capa de humo de los incendios forestales de 2023 desde Canadá que llegó al noreste de los Estados Unidos y cruzó el océano Atlántico hasta Europa occidental.
Los autores establecieron la métrica utilizando un producto de mapeo de peligros de la NOAA que cuantifica la densidad del humo basándose en una combinación de imágenes satelitales y mediciones terrestres. También analizaron bases de datos de alrededor de 1,3 millones de lagos norteamericanos de más de 10 hectáreas para conocer la prevalencia y la duración de la exposición.
"El humo está muy extendido y es omnipresente", dijo el autor principal Steven Sadro, limnólogo de UC Davis y profesor asociado en el Departamento de Ciencias y PolÃticas Ambientales. "SabÃamos eso al mirar por la ventana y observar las imágenes satelitales que vemos casi todos los veranos. Ahora estamos comenzando a cuantificarlo".
"TodavÃa no sabemos cómo afecta el humo a las redes alimentarias, la ecologÃa de los lagos o cuál será el futuro de estos sistemas si hay un aumento en los dÃas de humo en los lagos", dijo Farruggia. "Creo que cuantificar el alcance del problema es realmente el primer paso. Señalamos que esto es algo que debemos gestionar en todo el mundo y no solo en las áreas afectadas por incendios forestales".