El Centro Europeo para la Prevención y Control de Enfermedades (ECDC, por sus siglas en inglés) advierte de que, a pesar de los avances en los esfuerzos de prevención y control, los virus de la hepatitis B y la hepatitis C (VHB y VHC) siguen planteando "importantes retos" de salud pública en la Unión Europea y el Espacio Económico Europeo (UE/EEE).
Las últimas estimaciones sugieren que en los paÃses de la UE/EEE hay alrededor de 3,6 millones de personas infectadas crónicamente por el VHB y 1,8 millones por el VHC.
"Detrás de estas estadÃsticas hay innumerables personas y familias afectadas por la carga que suponen las infecciones de hepatitis B y hepatitis C. Para reducir el impacto de las enfermedades causadas por estos virus y avanzar hacia su eliminación, es esencial un seguimiento y una vigilancia sólidos, una prevención especÃfica, intervenciones de control y una fuerte colaboración entre los paÃses", ha declarado la directora del ECDC, Andrea Ammon.
La prevalencia de ambas infecciones varÃa considerablemente de un paÃs a otro y de una población a otra, con una carga especialmente elevada entre distintos grupos vulnerables, como las personas drogodependientes, los reclusos y algunas poblaciones migrantes.
Los programas eficaces de vacunación contra el VHB y otras estrategias de prevención y control, como las medidas de reducción de daños dirigidas a los consumidores de drogas inyectables, han contribuido a reducir la incidencia de nuevas infecciones por VHB y VHC en toda Europa. Sin embargo, sigue habiendo problemas, sobre todo en los servicios para grupos vulnerables.
Es necesario ampliar urgentemente las pruebas para identificar a las personas infectadas por el VHB y el VHC en las primeras fases de la infección y ponerlas en contacto con los servicios de atención sanitaria para reducir complicaciones como la cirrosis y el cáncer de hÃgado.
La pandemia de Covid-19 tuvo un impacto significativo en las tasas de notificaciones de VHB y VHC en 2020 y 2021, con interrupciones en los servicios que condujeron a una disminución de los casos diagnosticados. El posterior aumento de las notificaciones después de 2021 puede atribuirse al fin de las restricciones, la recuperación de los sistemas de salud, las iniciativas de pruebas y los cambios en la vigilancia.
La prevención de la transmisión de la hepatitis B de madre a hijo es fundamental para la eliminación. Aunque los datos indican un buen progreso general en toda la región en lo que respecta al cribado prenatal y la cobertura de la vacuna contra el VHB, algunos paÃses siguen necesitando mejores datos y una ampliación de los programas.
En cuanto al diagnóstico, los datos indican claramente que muchos casos de VHB y VHC siguen sin diagnosticarse y que un gran número de ellos se diagnostican en una fase avanzada del rumbo de la infección, cuando ésta ya ha desembocado en cirrosis o cáncer de hÃgado.
En cuanto al tratamiento, los datos muestran altos niveles de supresión vÃrica del VHB y de curación de la infección por VHC entre las personas tratadas. Sin embargo, muchas de las personas infectadas por el VHB y el VHC siguen sin recibir tratamiento, incluso algunas que han sido diagnosticadas, lo que refleja que es necesario redoblar los esfuerzos para aumentar las pruebas, asà como la vinculación a la atención sanitaria.
El CEPCE reafirma su compromiso con los objetivos mundiales de eliminación del VHB y el VHC fijados por la Asamblea Mundial de la Salud y seguirá colaborando estrechamente con los paÃses y las organizaciones asociadas, ayudando a reforzar los esfuerzos de seguimiento y compartiendo buenas prácticas en toda la región en materia de prevención y control de la hepatitis.