Un procedimiento recientemente ideado para descongelar la óptica del telescopio espacial Euclid ha funcionado significativamente mejor de lo esperado, según la ESA.
La luz que llegaba al instrumento visible 'VIS' desde estrellas distantes estaba disminuyendo gradualmente debido a que se acumulaban pequeñas cantidades de hielo de agua en su óptica. Los equipos de la misión pasaron meses ideando un procedimiento para calentar espejos individuales en el complejo sistema óptico del instrumento, sin interferir con la calibración de la misión afinada ni causar potencialmente más contaminación. Después de que el primer espejo se calentara sólo 34 grados, Euclid recuperó la vista.
Lanzado al espacio el 1 de julio de 2023, Euclid tiene la misión de descubrir los secretos de la materia y la energÃa oscuras, que se cree que constituyen el 95% del Universo pero que no se pueden observar directamente. Pero cada mes se han ido acumulando unos pocos nanómetros de hielo (el ancho de una molécula grande) en la óptica de la misión, provocando una caÃda en la luz procedente de galaxias distantes.
Los equipos de la ESA en toda Europa, en el centro técnico ESTEC de la agencia en los PaÃses Bajos, el control de misión ESOC en Alemania y el centro de operaciones cientÃficas ESAC en España, trabajaron estrechamente con el Consorcio Euclid y los socios industriales Thales Alenia Space y Airbus Space para investigar, investigar y idear una posible solución.
Uno por uno, luego grupo por grupo, planearon calentar espejos con la óptica de Euclid y probar el efecto sobre la luz entrante. TenÃan motivos para creer, pero no podÃan estar seguros, que el primer espejo que calentarÃan estaba causando la mayorÃa de los problemas.
Afortunadamente todo salió según lo planeado.
Mischa Schirmer, cientÃfico de calibración del Consorcio Euclid y uno de los principales diseñadores del plan de deshielo, explica en un comunicado los resultados.
"Nuestro principal sospechoso, el espejo más frÃo detrás de la óptica principal del telescopio, se calentó de -147°C a -113°C. No necesitaba calentarse, porque en el vacÃo esta temperatura es suficiente para evaporar rápidamente todo el hielo. ¡Y funcionó de maravilla! Casi de inmediato, estábamos recibiendo un 15% más de luz del Universo. Estaba seguro de que verÃamos una mejora considerable, pero no de una manera tan espectacular".
Una vez que la visión de Euclid se aclaró en la primera etapa del procedimiento, los cientÃficos e ingenieros pudieron decir dónde exactamente se habÃa formado el hielo y dónde es probable que se forme nuevamente. "El 'ojo' de Euclid ha sido despejado, lo que le permite ver claramente la luz tenue de galaxias distantes, y más de lo que serÃa posible sin esta operación", explica Reiko Nakajima, cientÃfica del instrumento VIS.
"Esperamos que el hielo vuelva a nublar la visión del instrumento VIS en el futuro. Pero será sencillo repetir este procedimiento de descontaminación selectiva cada seis a doce meses y con muy poco coste para las observaciones cientÃficas o el resto de la misión".