CientÃficos han encontrado una excepción a la ley cientÃfica de 200 años de antigüedad, conocida como Ley de Fourier, que rige cómo se difunde el calor a través de materiales sólidos.
Aunque anteriormente ya se habÃa descubierto que existen excepciones a la ley en la nanoescala, la nueva investigación, publicada en Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS), es la primera en mostrar que la ley no siempre se cumple en la escala macro, y que la radiación electromagnética pura también actúa en algunos materiales comunes como los plásticos y los vidrios.
"Esta investigación comenzó con una pregunta simple", dice en un comunicado Steve Granick, profesor de ciencia e ingenierÃa de polÃmeros en la UMass Amherst y autor principal del artÃculo. "¿Qué pasarÃa si el calor pudiera transmitirse por otra vÃa, no sólo la que la gente habÃa supuesto?"
El calor radiante es el calor que sentimos del sol; sus ondas electromagnéticas calientan nuestra piel cuando brilla el sol. La difusión, por otro lado, es la forma en que tu taza de té calentará tu mano después de que te hayas servido una taza nueva. Durante 200 años, los cientÃficos han creÃdo que la difusión explica cómo viaja el calor a través de los sólidos. "Pero a veces", dice Granick, "la creatividad requiere que dejes el libro de texto a un lado por un momento".
Granick, Shankar Ghosh del Instituto Tata de Investigación Fundamental y el autor principal Kaikai Zheng, investigador principal de la UMass Amherst, supusieron que se podrÃa encontrar una excepción a la Ley de Fourier en los polÃmeros translúcidos y los vidrios inorgánicos. El calor se difunde a través de ambos materiales, pero el equipo planteó la hipótesis de que su translucidez también podrÃa permitir que la energÃa se irradie a través de los materiales.
Para probar la hipótesis, colocaron muestras de los materiales en una cámara de vacÃo, lo que eliminarÃa el aire responsable de la distribución convectiva del calor. Luego crearon un pulso de calor en una muestra usando un láser para calentar un área pequeña y, en la otra muestra, calentaron un lado mientras mantenÃan el otro lado frÃo.
Luego utilizaron una cámara infrarroja especial para observar cómo el calor se propagaba a través de sus muestras. Al repetir el experimento muchas veces, siguieron encontrando anomalÃas que la Ley de Fourier no podÃa explicar por completo.
"Nadie habÃa probado esto antes", afirma Zheng. "Está sucediendo algo inesperado dentro de los polÃmeros translúcidos".
Resulta que los materiales translúcidos permiten que la energÃa irradie internamente, interactuando con pequeñas imperfecciones estructurales, que luego se convierten en fuentes secundarias de calor. Estas fuentes de calor secundarias continúan irradiando calor a través del material.
"No es que la Ley de Fourier sea incorrecta", se apresura a enfatizar Granick, "sólo que no explica todo lo que vemos cuando se trata de la transmisión de calor. Investigaciones fundamentales como la nuestra nos brindan una comprensión ampliada de cómo funciona el calor, lo que ofrecer a los ingenieros nuevas estrategias para diseñar circuitos de calor".