Esta imagen del telescopio espacial Hubble de la NASA/ESA muestra una brillante galaxia espiral conocida como MCG-01-24-014, que se encuentra a unos 275 millones de años luz y emite luz 'prohibida'.
Además de ser una galaxia espiral bien definida, MCG-01-24-014 tiene un núcleo extremadamente energético conocido como núcleo galáctico activo (AGN) y está categorizada como una galaxia Seyfert tipo 2. Las galaxias Seyfert, junto con los quásares, albergan una de las subclases más comunes de AGN. Si bien la categorización precisa de los AGN tiene matices, las galaxias Seyfert tienden a estar relativamente cercanas y su AGN central no eclipsa a su anfitrión, mientras que los cuásares son AGN muy distantes con luminosidades increÃbles que eclipsan a sus galaxias anfitrionas.
Hay otras subclases tanto de galaxias Seyfert como de cuásares. En el caso de las galaxias Seyfert, las subcategorÃas predominantes son las de Tipo 1 y Tipo 2. Los astrónomos los distinguen por su espectro, el patrón que resulta cuando la luz se divide en sus longitudes de onda constituyentes. Las lÃneas espectrales que emiten las galaxias Seyfert tipo 2 están asociadas con lÃneas de emisión especÃficas "prohibidas".
Para comprender por qué la luz emitida desde una galaxia podrÃa estar prohibida, es útil comprender, en primer lugar, por qué existen los espectros. Los espectros se ven asà porque ciertos átomos y moléculas absorben y emiten luz en longitudes de onda muy especÃficas. La razón de esto es la fÃsica cuántica: los electrones (las pequeñas partÃculas que orbitan alrededor de los núcleos de los átomos y las moléculas) sólo pueden existir con energÃas muy especÃficas y, por lo tanto, los electrones sólo pueden perder o ganar cantidades muy especÃficas de energÃa. Estas cantidades muy especÃficas de energÃa corresponden a las longitudes de onda de la luz que se absorben o emiten.
Según ciertas reglas de la fÃsica cuántica, las lÃneas de emisión prohibidas no deberÃan existir. Pero la fÃsica cuántica es compleja y algunas de las reglas utilizadas para predecirla se formularon en condiciones de laboratorio aquà en la Tierra. Según esas reglas, esta emisión está "prohibida"; es tan improbable que no se la tiene en cuenta. Pero en el espacio, en medio de un núcleo galáctico increÃblemente energético, esas suposiciones ya no se sostienen, y la luz "prohibida" tiene la oportunidad de brillar hacia nosotros, informa la NASA.