Investigadores de la Universidad de Wageningen han descubierto un componente que antes pasaba desapercibido dentro de la Arabidopsis thaliana: una pelÃcula delgada que encierra al embrión en la semilla.
Según los autores, este descubrimiento es particularmente digno de mención porque esta especie ha sido estudiada intensamente durante cinco décadas. Los nuevos conocimientos adquiridos sobre el componente podrÃan ayudar a las empresas de semillas y fitomejoramiento a mantener la salud de sus semillas y plantas.
Investigadores del grupo de bioquÃmica de Dolf Weijers y del grupo de mecanobiologÃa de Joris Sprakel detallaron sus hallazgos en la revista Development. Aunque el papel exacto de este componente recién descubierto aún no está claro, los cientÃficos sospechan que la envoltura embrionaria actúa como una especie de camisa de fuerza, asegurando que el embrión mantenga la forma correcta durante su desarrollo.
Durante los primeros dÃas después de la fertilización, la capa de nutrientes que rodea al embrión no está completamente desarrollada, lo que deja más espacio. Según Weijers y Sprakel, la membrana puede desempeñar un papel crucial para garantizar que el embrión mantenga su forma adecuada, evitando el crecimiento descontrolado y el abultamiento de las células.
FUERZA INVISIBLE
A pesar de su posible función de mantener la forma de la planta bebé, la envoltura embrionaria es increÃblemente delgada, lo que explica por qué los investigadores de plantas la pasaron por alto durante décadas. Los descubridores Yosapol Harnvanichvech y Cecilia Borassi tropezaron accidentalmente con la pelÃcula mientras intentaban separar las dieciséis células de un embrión de planta joven. Una fuerza invisible mantenÃa unidas las células. Sólo cuando los investigadores miraron bajo un microscopio para comprender por qué las células no se desprendÃan, vieron la pelÃcula que rodeaba al embrión.
"Entonces supimos qué buscar", dice Borassi en un comunicado. Los cientÃficos de plantas escanearon imágenes detalladas de embriones de plantas que sus colegas habÃan tomado hace años con un microscopio electrónico. "Por lo general, es uno de esos componentes que sólo notas cuando sabes que está ahÃ".
Cuando los investigadores de Wageningen examinaron publicaciones cientÃficas, descubrieron membranas similares en fotografÃas de embriones de plantas de tabaco. Weijers y Sprakel están convencidos de que el mismo componente se encuentra en muchas más plantas, si no en todas.
Las implicaciones de este descubrimiento son importantes para las empresas de semillas y mejoramiento, ya que se cree que la membrana desempeña un papel crucial en la salud de las semillas y los embriones. "Si no se sabe que existe una membrana embrionaria de este tipo, no se puede tener en cuenta", afirma Weijers. Una membrana dañada, deformada o incluso faltante podrÃa tener graves consecuencias para el crecimiento y desarrollo de la planta bebé.
Para comprender las consecuencias exactas, los cientÃficos deben manipular o eliminar la envoltura embrionaria en el laboratorio, pero esto resulta desafiante ya que la envoltura está formada por grasas y proteÃnas que están unidas entre sà mediante enlaces cruzados. Esto lo hace completamente elástico, extremadamente fuerte y difÃcil de degradar con productos quÃmicos. "Lo hemos intentado infinitamente, pero todavÃa no lo hemos conseguido", afirma Harnvanichvech.
Si los colegas investigadores tienen éxito, obtendremos claridad sobre la función exacta de la membrana y las consecuencias de cualquier contratiempo. Si bien los investigadores sospechan que la función de camisa de fuerza mencionada anteriormente es la función más obvia de la envoltura, no descartan otras posibilidades. La envoltura podrÃa actuar como un guardián que permitirÃa el paso sólo a un grupo selecto de sustancias quÃmicas.
"De esta manera se puede proteger a los embriones jóvenes y vulnerables contra sustancias nocivas", afirma Borassi. Finalmente, la envoltura embrionaria podrÃa servir como punto de unión de la capa protectora de grasa que posteriormente desarrollará la planta. La capa de grasa puede adherirse mejor a la membrana que al propio embrión.
Aunque se necesita más investigación para revelar el papel de la membrana embrionaria, Harnvanichvech y Borassi están entusiasmados con su descubrimiento. "Es realmente genial descubrir algo nuevo con la ciencia fundamental", dijo Borassi.