Solvay, la compañÃa belga especializada en el sector quÃmico, obtuvo un beneficio atribuible de 1.226 millones de euros hasta septiembre, un 9% menos que en el mismo perÃodo del año anterior, según reflejan las cifras publicadas por la compañÃa este viernes.
Los ingresos netos cayeron un 11,2%, hasta los 9.001 millones de euros, mientras que el resultado bruto de explotación (Ebitda) registró una caÃda interanual del 6,5%, con 2.331 millones de euros.
La compañÃa, que tiene su fábrica estandarte en España en Torrelavega (Cantabria), ha explicado que el descenso en la facturación se debe a una reducción en los volúmenes de ventas y en el precio, además de a un efecto negativo por el cambio de moneda. De hecho, los ingresos han disminuido en todas sus lÃneas de negocios, excepto en la de aeroespacial.
El consejo de administración de la firma ha decidido que el próximo 17 de enero de 2024 se abonará un dividendo bruto de 1,62 euros por acción, lo que representa el 40% del dividendo total de 2023.
En cuanto al tercer trimestre, la compañÃa cerró septiembre con un beneficio atribuible de 340 millones de euros, un 33,1% menos, mientras que los ingresos descendieron un 23,9%, hasta los 2.747 millones, y el Ebitda cayó un 23,5%, hasta los 702 millones de euros.
PREVÉ UN EBITDA PARA 2023 EN LA PARTE INFERIOR DEL RANGO
Ante estos resultados, Solvay ha informado de que mantiene sus previsiones de cara al cierre del ejercicio, aunque apuesta por que el Ebitda se situe en la parte inferior del rango que incluÃan en su guÃa para el ejercicio.
El consejero delegado de la compañÃa, Ilham Kadri, ha recordado que este ha sido el último perÃodo de informes para Solvay como se conoce hasta ahora, pues la compañÃa se prepara para separase en "dos lÃderes industriales".
Kadri ha asegurado que se siente "muy orgulloso" de lo que los equipos han logrado, con precios netos positivos y ahorros de costes adicionales que han provocado mayores márgenes de Ebitda y efectivo "en un contexto con una demanda débil".