La ESA ha producido esta visión comprimida del tráfico marÃtimo por el Canal de Panamá, realizada con cientos de imágenes de radar adquiridas entre 2020 y 2022 por el satélite Copernicus Sentinel-1.
Uno de los mayores proyectos de ingenierÃa del último siglo, las esclusas en ambos extremos se utilizan para subir y bajar el nivel del agua hasta 26 metros: los barcos que entran al canal se elevan y luego bajan al nivel del mar cuando salen. En condiciones normales, por el canal pasan hasta 14.000 buques cada año, lo que lo convierte en uno de los pasos marÃtimos más transitados del mundo.
Se han asignado colores separados a cada año para resaltar las diferencias: azul para las imágenes de 2020, verde para 2021 y rojo para 2022. En cada extremo del canal, los barcos que entran, salen y esperan pasar por la vÃa fluvial aparecen como puntos de rojo, verde y azul según el año, informa la ESA.
Si bien el rastro del tráfico marÃtimo es claramente visible en el canal, también lo es el tráfico en el lago Gatún, el gran cuerpo de agua interior negro e irregular en el centro de la imagen.
El lago Gatún se creó al represar el rÃo Chagres hacia el norte, donde el rÃo, que desemboca en el Mar Caribe, puede verse como una lÃnea negra y sinuosa. El agua del lago ayuda a mantener las esclusas en funcionamiento. Sin embargo, este año Panamá ha estado experimentando una de las temporadas más secas registradas, afectando significativamente el suministro de agua dulce necesaria para llenar las esclusas.
En los últimos meses, esta severa sequÃa ha obligado a la autoridad del Canal de Panamá a reducir gradualmente el número de barcos que ingresan al canal desde un promedio de 37 diarios a un máximo de 31 por dÃa, lo que ha impactado el tráfico marÃtimo y la economÃa local y global.