Los hipopótamos tienen la boca más ancha de todos los mamÃferos, pero su masticación es muy ineficaz, lo que limita la cantidad que pueden comer. El motivo es que necesitan sus mandÃbulas para luchar.
Es la conclusión de un estudio de Annika Avedik y Marcus Clauss, de la Universidad de Zúrich (Suiza), publicado en la revista de acceso abierto 'PLOS ONE', que apunta que este animal podrÃa haber perdido el movimiento ancestral de la mandÃbula de lado a lado.
Para investigarlo, los investigadores observaron la masticación en hipopótamos comunes ('Hippopotamus amphibius') e hipopótamos pigmeos ('Choeropsis liberiensis') utilizando imágenes de vÃdeo de animales de zoológico.
También midieron el tamaño y la disposición de los dientes en los cráneos de especÃmenes de museo de 86 hipopótamos comunes y 21 hipopótamos pigmeos, y buscaron signos de desgaste que indicaran cómo masticaban su comida los animales.
En ambas especies habÃa poca diferencia en la anchura de los dientes de la mandÃbula superior e inferior o de las mejillas, lo que sugiere un movimiento de masticación principalmente vertical.
El tamaño y la posición de los caninos no impiden la masticación de lado a lado, pero los largos caninos inferiores limitan el alcance de la trituración. Y lo que es más importante, los hipopótamos comunes tienen dientes frontales superiores e inferiores entrelazados que impiden casi por completo el movimiento de lado a lado.
Las grabaciones de vÃdeo y el análisis del desgaste confirman que los hipopótamos pigmeos utilizan un ligero movimiento de trituración de lado a lado al masticar, mientras que los hipopótamos comunes se basan casi exclusivamente en movimientos verticales de la mandÃbula.
Los ligeros movimientos de masticación de lado a lado utilizados por los hipopótamos vivos sugieren que los antepasados de ambas especies modernas dependÃan más de los movimientos de trituración de la mandÃbula.
Aún no se sabe por qué los hipopótamos modernos perdieron esta capacidad, pero la eficiencia de la masticación puede haberse visto comprometida en favor de la evolución de una mandÃbula rÃgida y una amplia abertura, que es una ventaja durante las peleas con otros hipopótamos. Según los autores, la ineficacia de la masticación podrÃa haber limitado a los hipopótamos comunes a un estilo de vida semiacuático.
Los autores añaden que "la mayorÃa de los herbÃvoros trituran sus alimentos moviendo la mandÃbula lateralmente. Los hipopótamos han renunciado a esto porque necesitan una mandÃbula rÃgida para luchar", explican.