Astrónomos han descubierto un sistema poco común que contiene dos planetas de perÃodo largo que orbitan alrededor de TOI-4600, una estrella cercana que se encuentra a 815 años luz de la Tierra.
El equipo --liderado por el MIT y la Universidad de Nuevo México--descubrió que la estrella alberga un planeta interior con una órbita de 82 dÃas, similar a la de Mercurio, mientras que un segundo planeta exterior orbita cada 482 dÃas, colocándolo en algún lugar entre las órbitas de la Tierra y Marte.
El descubrimiento se realizó utilizando datos del Transiting Exoplanet Survey Satellite (TESS) de la NASA, una misión dirigida por el MIT que monitorea las estrellas más cercanas en busca de signos de exoplanetas.
El nuevo planeta, más lejano, tiene el perÃodo más largo que TESS ha detectado hasta la fecha. También es uno de los más frÃos, con aproximadamente -82 grados Celsius, mientras que el planeta interior tiene una temperatura más templada de 76 grados Celsius.
Es probable que ambos planetas sean gigantes gaseosos, similares a Júpiter y Saturno, aunque la composición del planeta interior puede ser más bien una mezcla de gas y hielo. Los dos planetas cierran la brecha entre los "Júpiter calientes" (los planetas cálidos y de órbita corta que constituyen la mayorÃa de los descubrimientos de exoplanetas) y los gigantes gaseosos de perÃodo más largo y mucho más frÃos de nuestro sistema solar.
"Estos sistemas de perÃodo más largo son un rango comparativamente inexplorado", dice en un comunicado Katharine Hesse, miembro del equipo y miembro del personal técnico del Instituto Kavli de AstrofÃsica e Investigación Espacial del MIT. "Mientras intentamos ver dónde cae nuestro sistema solar en comparación con otros sistemas que hemos descubierto, realmente necesitamos estos ejemplos más extremos para comprender mejor esa comparación. Porque muchos de los sistemas que hemos encontrado no se parecen en nada a nuestro sistema solar".
Hesse y sus colegas, incluido el autor principal Ismael Mireles, un estudiante de posgrado de la Universidad de Nuevo México (UNM), publicaron sus resultados en Astrophysical Journal Letters.