Un nuevo fósil procedente de China revela por primera vez que un grupo de reptiles ya utilizaba una alimentación filtrante similar a la de las ballenas hace 250 millones de años.
Un estudio publicado en 'Ecology and Evolution' por un equipo de China y el Reino Unido, ha mostrado detalles del cráneo de un primitivo reptil marino llamado Hupehsuchus que indican que tenÃa estructuras blandas, como una región de la garganta en expansión que le permitÃa engullir grandes masas de agua que contenÃan presas parecidas a camarones, y estructuras parecidas a barbas de ballena para filtrar los alimentos mientras nadaba hacia delante.
El equipo también descubrió que los cráneos de Hupehsuchus muestran los mismos surcos y muescas a lo largo de los bordes de sus mandÃbulas similares a los de las ballenas barbadas, que tienen tiras de queratina en lugar de dientes.
"Nos sorprendió descubrir estas adaptaciones en un reptil marino tan primitivo --afirma en un comunicado Zichen Fang, del Centro Wuhan del Servicio Geológico de China, que dirigió la investigación--. Los Hupehsuchia eran un grupo único en China, parientes cercanos de los ictiosaurios, y se conocÃan desde hacÃa 50 años, pero su modo de vida no se comprendÃa del todo".
"Los Hupehsuchia vivieron en el Triásico Temprano, hace unos 248 millones de años, en China, y formaron parte de una enorme y rápida repoblación de los océanos", explica el profesor Michael Benton, colaborador de la Escuela de Ciencias de la Tierra de la Universidad de Bristol (Reino Unido).
"Fue una época de agitación, sólo tres millones de años después de la enorme extinción masiva de finales del Pérmico, que habÃa acabado con la mayor parte de la vida --prosigue--. Ha sido asombroso descubrir lo rápido que estos grandes reptiles marinos entraron en escena y cambiaron por completo los ecosistemas marinos de la época".
"Descubrimos dos nuevos cráneos de Hupehsuchia --recuerda el profesor Long Cheng, también del Centro Wuhan del Servicio Geológico de China, que dirigió el proyecto--. Eran más completos que los anteriores y mostraban que el largo hocico estaba formado por huesos no fusionados, en forma de tiras, con un largo espacio entre ellos a lo largo del hocico".
Según indica, "esta construcción sólo se ve de otro modo en las ballenas barbadas modernas, donde la estructura suelta del hocico y las mandÃbulas inferiores les permite soportar una enorme región de la garganta que se infla enormemente a medida que nadan hacia adelante, engullendo presas pequeñas".
"La otra pista nos la dieron los dientes... o la ausencia de dientes --añade Li Tian, colaborador de la Universidad de Geociencias de Wuhan--. Las ballenas barbadas modernas no tienen dientes, a diferencia de las ballenas dentadas como los delfines y las orcas".
Según indica, "las ballenas barbadas tienen surcos a lo largo de las mandÃbulas para sostener cortinas de barbas, largas y delgadas tiras de queratina, la proteÃna que hace el pelo, las plumas y las uñas. El Hupehsuchus tenÃa los mismos surcos y muescas a lo largo de los bordes de sus mandÃbulas, y sugerimos que habÃa evolucionado independientemente hacia alguna forma de barbas", concluye.