MADRID, 22 (EUROPA PRESS)
La crisis de Credit Suisse, que llevó el pasado mes de marzo al segundo mayor banco suizo al borde del colapso, forzando un rescate de emergencia mediante su fusión con UBS, demuestra que el actual marco regulatorio resulta limitado e incluso puede ralentizar la introducción de medidas correctivas, según señala el Banco Nacional de Suiza (SNB).
"La experiencia con Credit Suisse ha demostrado que, en un perÃodo de estrés, las métricas regulatorias son relativamente limitadas y pueden retrasar la acción correctiva", sostiene el banco central del paÃs helvético en su 'Informe de Estabilidad Financiera'.
En este sentido, recuerda que los coeficientes de capital de Credit Suisse excedÃan los requisitos regulatorios aplicables, lo que indicarÃa que "el cumplimiento de los requisitos de capital es necesario pero no suficiente para garantizar la confianza en un banco", ya que, a pesar de cumplir los requisitos, los clientes, los participantes del mercado y las agencias calificadoras dudaban cada vez más de las perspectivas de rentabilidad del banco, su resiliencia y, por lo tanto, su capacidad para implementar con éxito su plan de transformación.
Asimismo, el SNB señala que los instrumentos de capital AT1 absorbieron pérdidas solo cuando el punto de inviabilidad era inminente y la intervención estatal se hizo necesaria, por lo que sostiene que las caracterÃsticas de estos instrumentos diseñadas para la absorción temprana de pérdidas en una firma en dificultades "no fueron efectivas".
De tal modo, destaca que la entidad en problemas no canceló los pagos de intereses de los instrumentos AT1 a pesar de incurrir en pérdidas sostenidas y enfrentar una perspectiva de rentabilidad incierta cuando dicha cancelación habrÃa proporcionado un alivio financiero inmediato, mientras que Credit Suisse se habrÃa expuesto al riesgo de reacciones negativas del mercado y, por lo tanto, también al riesgo de que la refinanciación se hubiera vuelto aún más difÃcil y costosa.
Por otro lado, en su análisis, el banco central suizo subraya la escala y el ritmo "sin precedentes" de las salidas de depósitos a raÃz de la pérdida de confianza.
A este respecto, advierte de que los colchones de liquidez del banco y las garantÃas preparadas para hacer uso de las lÃneas del banco central no fueron suficientes para cubrir las salidas masivas de liquidez y los mayores requisitos de preposicionamiento.
"En el futuro, se deberÃa exigir a los bancos que preparen una cantidad mÃnima de activos que puedan ser pignorados en los bancos centrales", propone.
En conjunto, el instituto emisor suizo considera que estas observaciones plantean dudas sobre la capacidad del régimen de los bancos demasiado grandes para caer para obligar a las entidades de importancia sistémica a tomar medidas correctivas suficientes de manera oportuna, de modo que puedan recuperarse por sus propios medios en una situación de estrés.
"Los clientes, los participantes del mercado y las agencias calificadoras estaban preocupados por las malas perspectivas de rentabilidad del banco, su pérdida de reputación y el riesgo de ejecución asociado con su plan. Esto afectó la capacidad del banco para obtener capital y emitir deuda, y debilitó aún más al banco", resume el banco central.
"El banco se convirtió en un caso atÃpico en el mercado y sufrió considerables salidas de depósitos y activos, a pesar de cumplir con los requisitos regulatorios", añade, señalando la para los bancos demasiado grandes para quebrar con el fin de facilitar la intervención temprana.
Por otro lado, el banco central suizo ha reconocido que, debido a la reciente adquisición de Credit Suisse por parte de UBS, los datos actualmente disponibles "no son suficientes para una evaluación integral de la resistencia de los bancos combinados", por lo que el 'Informe de Estabilidad Financiera' de este año no analiza los resultados de la prueba de estrés para la entidad combinada resultante de la fusión.