La agencia de calificación Fitch ha rebajado la nota crediticia de Túnez a 'bono basura' en un nuevo golpe a la deteriorada economÃa del paÃs norteafricano, ahora mismo atascado en las negociaciones finales con el Fondo Monetario Internacional (FMI) para obtener un préstamo imprescindible de cara a una futura recuperación.
Fitch esgrime que la rebaja "obedece a la incertidumbre en torno a la capacidad de Túnez para movilizar los fondos suficientes a la hora de cubrir los enormes requisitos de financiación que debe cumplir".
Concretamente, la agencia pronostica que el Gobierno tunecino necesitará financiación por valor del 16 por ciento del PIB en 2023 (unos 7.500 millones de euros) y de un 14 por ciento en 2024 (unos 7.300 millones de euros) "muy por encima de la media del 9 por ciento registrada entre 2015 y 2019".
La nueva calificación CCC- demuestra, además, "el fracaso" de las autoridades tunecinas, con el presidente, Kais Saied, a la cabeza, "a la hora de poner en práctica el programa pactado con el FMI", cuyo cumplimiento es imprescindible para obtener financiación y garantizar este préstamo de 1.900 millones de dólares (1.764 millones de euros), como el recorte del gasto público.
En el mejor de los casos, Fitch pronostica que las negociaciones entre Túnez y el FMI concluirán con éxito a finales de año, pero avisa que esta fecha es "mucho más tardÃa que la prevista inicialmente" y el riesgo de ruptura de las conversaciones "sigue siendo elevado".
Como opción alternativa, Fitch cree que el paÃs podrÃa conseguir un crédito externo por valor de unos 2.300 millones de euros, principalmente de Argelia, a través del AfreximBank, o préstamos bilaterales de paÃses socios, pero la agencia considera este derrotero como un parche que podrÃa acabar "agravando" a medio plazo los desafÃos a los que se enfrenta el paÃs, máxime "cuando las fuentes de financiación para 2024 siguen sin estar claras".
No conviene olvidar la enorme crisis polÃtica que también atraviesa el paÃs desde que Saied decidiera arrogarse las competencias del Parlamento en julio de 2021 en lo que sus crÃticos describen directamente como un autogolpe de Estado.
Desde entonces, sus opositores han denunciado una constante persecución polÃtica mientras ONG acusan al mandatario de alentar a una campaña de violencia xenófoba contra los migrantes subsaharianos que usan al paÃs como trampolÃn para alcanzar Europa.
Todo esto sucede cuando está a punto de comenzar la visita de la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, la primera ministra italiana, Giorgia Meloni, y el primer ministro de PaÃses Bajos, Mark Rutte. Los tres se reunirán el domingo con el presidente Saied "para discutir un acuerdo general de economÃa, energÃa y migración entre el paÃs y la Unión Europea".