El fallo del Tribunal Constitucional, que rechazó el recurso de 15 senadores de oposición objetando los indultos presidenciales, fue un salvavidas para el gobierno y la delincuencia, pero un pésimo precedente para las chilenas y chilenos.
Porque aún cuando los indultos fueron materia de cuestionamiento por parte de ContralorÃa e incluso GendarmerÃa, lo cierto es que la resolución del TC no sólo desestima cualquier posibilidad de impulsar una acusación constitucional contra el presidente Boric, sino también es una señal inequÃvoca de que: la oposición no saber hacer polÃtica ni argumentar bien, los delincuentes seguirán actuando a sus anchas y los ciudadanos seguiremos estando en la más absoluta indefensión.
Que Dios se ampare de nosotros y de Chile.
Rodrigo Durán Guzmán