Observaciones con el telescopio espacial Webb han revelado un mundo extraño, que subvierte las expectativas de quÃmica atmosférica y además presenta con una cola producida por un escape de helio.
Una de las primeras muestras del poder cientÃfico del Webb se produjo el verano pasado, cuando centró su atención en el tránsito de un exoplaneta del tamaño de Júpiter y de la masa de Saturno llamado HAT-P-18b.
El equipo, dirigido por Guangwei Fu (Universidad Johns Hopkins), descubrió varias moléculas en la atmósfera superior del planeta utilizando el instrumento Near Infrared Imager and Slitless Spectrograph (NIRISS), pero lo que no hallaron fue más sorprendente, informa AAS Nova.
La primera de estas sorpresas fue una firma de absorción de helio, pero no rodeando al planeta: en su lugar, sus resultados indican que HAT-P-18b arrastra una débil cola de helio que escapa. Se han observado rasgos similares detrás de otros planetas, pero éste era tan sutil que los observatorios terrestres no lo habÃan detectado.
La segunda sorpresa se referÃa a una molécula no desplazada del planeta, sino posiblemente ausente por completo. Una de las principales motivaciones para centrarse especÃficamente en HAT-P-18b es su posición en un rincón del espacio de parámetros excepcionalmente útil para los modelizadores que trabajan en el misterio del metano.
No se espera que los planetas calientes con temperaturas superficiales superiores a 1.000 K tengan metano en sus atmósferas, ya que la termodinámica en estas condiciones extremas prefiere otras especies. Sin embargo, modelos sencillos sugieren que cualquier mundo más frÃo que éste deberÃa mostrar signos de absorción causados por moléculas de metano en la atmósfera superior que interceptan fotones con una longitud de onda especÃfica.
Sin embargo, extrañamente, esta predicción no se ha cumplido en estudios anteriores. En la búsqueda de varios planetas que deberÃan contener metano no se encontró ninguno. Esta tensión exigÃa un análisis más detallado: ¿eran erróneas las suposiciones de los modelos o habÃa algo extraño en los primeros mundos estudiados? Con una temperatura de equilibrio de 800 K, HAT-P-18b era el objetivo perfecto para ayudar a mover la aguja en un sentido u otro.
Fu y sus colaboradores, que han publicado su estudio en The Astrophysical Journal Letters, no detectaron metano de forma concluyente, lo que ahondó aún más en el rompecabezas del desajuste de los modelos. Los modelos que suponen que la atmósfera se encuentra en equilibrio quÃmico no lograron reproducir la combinación de no-metano y sÃ-agua observada en los datos, lo que sugerÃa la existencia de más mecanismos para eliminar el gas esperado. Y lo que es aún más sorprendente, otros modelos que no asumÃan la existencia de un equilibrio tampoco preferÃan incluir metano en el ajuste final en lugar de omitirlo por completo.