El proceso por el que las cianobacterias toman nutrientes de las rocas del desierto de Atacama ha inspirado formas en que los microbios podrÃan ayudar a construir colonias en la Luna y Marte.
Investigadores del Departamento de Ciencia e IngenierÃa de Materiales de la UCI (Universidad de California Irvine) y del Departamento de BiologÃa de la Universidad Johns Hopkins utilizaron microscopÃa electrónica de alta resolución y técnicas avanzadas de imagen espectroscópica para comprender con precisión cómo modifican los microorganismos tanto los minerales naturales como las nanocerámicas fabricadas sintéticamente.
Un factor clave, según los cientÃficos, es que las cianobacterias producen biopelÃculas que disuelven las partÃculas de óxido de hierro magnético dentro de las rocas de yeso, transformando posteriormente la magnetita en hematita oxidada.
Los hallazgos del equipo, que son objeto de un artÃculo publicado en la revista Materials Today Bio, podrÃan proporcionar una vÃa para nuevos métodos biomiméticos de minerÃa. Los autores también afirman que ven los resultados como un paso hacia el uso de microorganismos en la impresión 3D a gran escala o la fabricación aditiva a una escala útil para la ingenierÃa civil en entornos hostiles, como los de la Luna y Marte.
"A través de un proceso biológico que ha evolucionado a lo largo de millones de años, estos minúsculos mineros excavan rocas y extraen los minerales esenciales para las funciones fisiológicas, como la fotosÃntesis, que les permiten sobrevivir", explica en un comunicado David Kisailus, profesor de Ciencia e IngenierÃa de Materiales de la UCI. "¿PodrÃa el ser humano utilizar un método bioquÃmico similar para obtener y manipular los minerales que consideramos valiosos? Este proyecto nos ha llevado por ese camino".
El desierto de Atacama es uno de los lugares más secos e inhóspitos de la Tierra, pero Chroococcidiopsis, una cianobacteria hallada en muestras de yeso recogidas allà por el equipo de la Johns Hopkins, ha desarrollado "las adaptaciones más asombrosas para sobrevivir a su hábitat rocoso", afirma la coautora Jocelyne DiRuggiero, profesora asociada de biologÃa de la universidad de Baltimore.
"Algunos de esos rasgos incluyen la producción de clorofila que absorbe fotones del rojo lejano y la capacidad de extraer agua y hierro de los minerales circundantes", añadió.
Utilizando microscopios electrónicos avanzados e instrumentos espectroscópicos, los investigadores hallaron pruebas de la presencia de microbios en el yeso observando cómo se transformaban los propios minerales que contenÃan.
"Las células de cianobacterias promovieron la disolución de la magnetita y la solubilización del hierro mediante la producción de abundantes sustancias poliméricas extracelulares, lo que condujo a la disolución y oxidación de la magnetita a hematites", explicó DiRuggiero. "La producción de sideróforos (compuestos fijadores de hierro generados por bacterias y hongos) aumentó en presencia de nanopartÃculas de magnetita, lo que sugiere su uso por las cianobacterias para adquirir hierro de la magnetita".
Kisailus dijo que la forma en que los microorganismos procesan los metales en su desolado hogar le hizo pensar en nuestras propias prácticas mineras y de fabricación.
"Cuando extraemos minerales, a menudo nos encontramos con menas --material natural del que se pueden extraer minerales o metales con beneficio económico-- que pueden plantear problemas para la extracción de metales valiosos", explica. "A menudo tenemos que someter estos minerales a un procesamiento extremo para transformarlos en algo de valor. Esa práctica puede ser costosa monetaria y medioambientalmente".
Kisailus dijo que ahora está sopesando un enfoque bioquÃmico que utilice análogos naturales o sintéticos de los sideróforos, enzimas y otras secreciones para manipular minerales donde actualmente sólo funciona una gran trituradora mecánica. Y dando un salto más allá, dijo que también podrÃa haber una forma de conseguir que los microorganismos emplearan capacidades bioquÃmicas similares para producir un material manipulado a demanda en lugares poco convenientes.
"Yo lo llamo 'formación lunar' en lugar de terraformación", dijo Kisailus. "Si se quiere construir algo en la Luna, en lugar de tener que recurrir a personas para ello, se podrÃan utilizar sistemas robóticos que imprimieran en 3D el material y luego los microbios lo reconfiguraran en algo de valor. Esto podrÃa hacerse sin poner en peligro vidas humanas".