El Banco Central Europeo debatió, en su última reunión de polÃtica monetaria, celebrada a finales de octubre, sobre seguir subiendo los tipos de interés aunque se produzca una recesión en la zona euro, según se desprende de las actas de dicho encuentro, publicadas este jueves.
"Se argumentó que, en el caso de una recesión superficial, el Consejo de Gobierno deberÃa seguir normalizando y endureciendo la polÃtica monetaria, mientras que podrÃa detenerse si hubiera una recesión profunda y prolongada, lo que probablemente frenarÃa la inflación en mayor medida", recoge el documento, sin especificar cuántos banqueros centrales compartieron esa postura.
En este sentido, durante el cónclave también hubo miembros del Consejo de Gobierno que pusieron el acento sobre la divergencia de la polÃtica monetaria, que estaba retirando estÃmulos, y la polÃtica fiscal, que se estaba volviendo más expansiva.
En octubre, el BCE decidió subir los tipos de interés en 75 puntos básicos. Esta medida fue apoyada por una "gran mayorÃa" de los miembros del Consejo de Gobierno con derecho a voto en la reunión. Además de por la inflación, también se argumentó que una subida por debajo de lo que esperaba el mercado afectarÃa a la confianza en el propio BCE.
En cambio, otros miembros apostaron por una subida de tan solo 50 puntos básicos, ya que también se iba a anunciar que los aumentos de tipos seguirÃan en un futuro cercano, se iba a cambiar la remuneración de las reservas mÃnimas y las condiciones de las subastas TLTRO-III.
También hubo voces que alertaron de que un ritmo "agresivo" de endurecimiento "podrÃa tener repercusiones para la estabilidad financiera, la actividad económica y, en última instancia, la inflación".
El Consejo de Gobierno del BCE se volverá a reunir el 15 de diciembre en lo que será su última reunión de 2022. También publicarán sus proyecciones macroeconómicas trimestrales, por lo que ofrecerán datos sobre la probabilidad de una recesión en 2023 o las nuevas previsiones de inflación.