Nuevas técnicas analÃticas avalan el orÃgen biológico de los estromatolitos más antiguos de la Tierra, de la Formación Dresser de 3.480 millones de años, en Pilbara, Australia Occidental.
Aunque estos estromatolitos han sufrido diagénesis severa y meteorización y no conservan materiales orgánicos, un equipo dirigido por el Dr. Keyron Hickman-Lewis del Museo de Historia Natural de Londres, ha utilizado microscopÃa óptica y electrónica, geoquÃmica elemental, espectroscopÃa Raman y laboratorio y tomografÃa basada en sincrotrón para identificar numerosas caracterÃsticas indicativas de un origen biológico. Sus resultados se publican en Geology.
Además de realizar tomografÃas de laboratorio de macroestructuras estromatolÃticas en 3D, el equipo pudo lograr los primeros tamaños de pÃxeles y vóxeles submicrónicos para obtener imágenes de microestructuras de estromatolitos precámbricos a través de imágenes de contraste de fase utilizando la lÃnea de luz SYRMEP en Elettra Synchrotron, Trieste, Italia.
Esto permitió la identificación de morfologÃas de capas no uniformes, espacios vacÃos que surgen de la desgasificación de materiales orgánicos en descomposición y estructuras verticales en forma de pilares interpretadas como una estructura de empalizada microbiana, un indicador común del crecimiento fototrófico, informa en un comunicado la American Geologycal Society.
INTERÉS PARA BUSCAR BIOFIRMAS EN MARTE
Los estromatolitos de la Formación Dresser han sido reemplazados en su mayorÃa por hematita (óxido de hierro) debido a la meteorización reciente. Si bien esto hace que los análisis geoquÃmicos orgánicos sean imposibles, esta composición es muy relevante para la búsqueda de vida en Marte, afirman los autores del estudio.
Las rocas sedimentarias en la superficie de Marte han estado sujetas a una oxidación generalizada similar y también contienen principalmente óxidos de hierro en sus centÃmetros superiores a metros. En este sentido, los estromatolitos de la Formación Dresser pueden ser materiales especialmente relevantes para informarnos sobre un estilo preciso de preservación de biofirmas que se espera en Marte.
A medida que el rover Perseverance continúa su exploración del cráter Jezero, debemos buscar expresiones morfológicas de vida similares a las identificadas en la Formación Dresser y prepararnos para análisis avanzados de múltiples técnicas cuando las muestras marcianas finalmente regresen a la Tierra, señalan los autores.