El paÃs liderado por Pedro Castillo se encuentra en una crisis profunda que comprende transversalmente a todos los sectores, pero lo que ocurre en energÃa y minerÃa, con un ministerio que lleva cuatro titulares en lo que va de Gobierno y con importantes huelgas en industria minera, está poniendo en jaque a la economÃa peruana, cuyo desarrollo depende en gran medida de las actividades de este sector.
En Perú minerÃa y energÃa se agrupan en un ministerio que reúne estas áreas. Las divisas del sector minero en promedio representan el 58% de las exportaciones en los últimos 10 años. Las transferencias de recursos mineros hacia los gobiernos regionales y locales ascendieron a US$11.900 millones (45.196 millones de soles), lo que —por ejemplo— equivale a 3,4 veces el presupuesto nacional destinado a transportes.
El sector energético, por su parte, está requiriendo una migración hacia nuevas fuentes de energÃa, con mayor inversión en renovables y una reducción del uso de combustibles fósiles, que permita reducir las emisiones de CO2 conforme a los compromisos ambientales asumidos por el paÃs sudamericano.
Perú goza de positivas proyecciones para su industria en los próximos años, sin embargo, los conflictos polÃticos relacionados con el Ministerio de EnergÃa y Minas (MINEM) están dificultando su florecimiento. De acuerdo a estimaciones de la consultora LLYC, los conflictos de 2022 han generado pérdidas en producción por más de US$770 millones, producto de lo cual, el paÃs ha dejado de recibir US$195 millones, adicionales, por concepto de impuestos y de regalÃas.
PRIORIDADES DEL GOBIERNO
La prioridad del Gobierno apunta a la estrategia de masificación del gas, que ha sido una de las principales banderas que enarbola el gobierno de Perú, pero tampoco han comunicado acciones concretas ante el Poder Legislativo para implementar esta propuesta.
A fines de julio, en el Mensaje a la Nación el presidente del Perú, Pedro Castillo, anunció la publicación de la primera PolÃtica Nacional Multisectorial para la pequeña minerÃa y la minerÃa artesanal, el reingreso de Petroperú en selva peruana después de 26 años y la continuación del proceso de ingreso en operación de la Nueva RefinerÃa de Talara (NTR), que proyecta el inicio de su funcionamiento para el cuarto trimestre. Pero, el mandatario no se pronunció sobre su voluntad de facilitar la exploración y explotación de nuevos proyectos mineros, sector en donde se habÃa proyectado una inversión cercana a los US$5.300 millones durante 2022.
La crisis polÃtica y los sucesivos ajustes del gabinete han llevado a erráticas gestiones del Ministerio de EnergÃa y Minas con la consecuente inestabilidad entre sus equipos técnicos, lo que a su vez a retrasado la implementación de medidas y la toma de decisiones en general.
Los distintos ministros que no han tenido una conducción clara; con excepción de la actual titular de la cartera, la abogada Alessandra Herrera, quien posee una amplia experiencia en el aparato público y posee un perfil técnico; es especialista en gestión de minerÃa y desarrollo sostenible. En una muestra de la indefinición del Gobierno, Herrera habÃa sido nombrada Ministra de Minas y EnergÃa el primero de febrero de este año por el presidente Castillo y a la semana la retiró del cargo por un nuevo ajuste en su gabinete. No obstante, en mayo fue llamada a ocupar el cargo nuevamente y ella aceptó.
LOS RETOS PENDIENTES DEL SECTOR
El sector minero-energético representa un potencial para la recuperación económica tras la pandemia y un aporte en la generación de divisas e ingresos para las arcas fiscales. Pero para ello resulta imprescindible una estrategia desde la institucionalidad que permita reducir la conflictividad social en torno a los proyectos de inversión minera.
Otro desafÃo que tiene el Ministerio de EnergÃa y Minas es reposicionarse en su carácter de entidad técnica y fiscalizadora por sobre un rol polÃtico, asà como fortalecer el Fondo de Inclusión Social Energético (FISE), expandir el gas entre las regiones.
Frente a la tarea de diversificar la matriz energética e impulsar las energÃas renovables, surgirá también la necesidad de elaborar un marco normativo que regule y promueva adecuadamente la inversión de este sector, posibilitando un abastecimiento competitivo y propendiendo a la autosuficiencia en la producción. Abordar estos desafÃos aportarÃa al paÃs un mayor crecimiento y mejorarÃa la posición de Perú como un polo interesante para la inversión.