​Chile sí quiere un territorio más ecológico y sustentable

|

Ignacio Parada

No hay enseñanza sin investigación, ni investigación sin enseñanza. Así decía el destacado pedagogo y filósofo Paulo Freire sobre el valor de estudiar el comportamiento y las decisiones humanas, empleando las diligencias necesarias para develar algo nuevo. Traigo su frase a esta columna tras indagar en un reciente estudio de Ipsos sobre “Opinión pública y Acciones Para el Cambio Climático”, donde se consulta a más de 20 mil adultos de 30 países sobre diferentes parámetros para enfrentar a la gran amenaza ambiental del siglo XXI. Un sondeo en el que destaca nuestro país y que llama a sugestivas reflexiones.

En el informe, un 84% de los chilenos está de acuerdo con que “si el gobierno no actúa ahora para combatir el cambio climático, le estará fallando a la gente del país”, como reza la premisa. Una cifra que ocupa el primer lugar de las consultas y que se vuelve más interesante aún si se considera que sólo el 7% no está de acuerdo con la hipótesis.

Otro acápite interesante es que en Chile se exige casi la misma responsabilidad a las empresas y el sector productivo. Un 86% les atribuye obligaciones ante el panorama ambiental y que si no las ejercen, mal disponen a los clientes e incluso a sus propios trabajadores. Un número que nuevamente lidera el sondeo global y que Perú y Colombia siguen de cerca, con un 85% y 83% respectivamente.

El estudio de Ipsos permite conocer otros puntos interesantes para mitigar los efectos del cambio climático, como el reemplazo del automóvil por la bicicleta o la preocupación por el desecho innecesario de alimentos, hasta la opción del teletrabajo para reducir emisiones contaminantes de todo tipo. Sin embargo, una opción que vuelve a liderar las preferencias de los chilenos respecta a la reutilización, pues un 58% de los encuestados evita los bienes y productos nuevos, inclinándose por reparar los que ya tienen o adquiriendo usados en buen estado.

Por último, la investigación hace saber que un 62% de nuestro país prefiere productos con menos packaging, o uno más sustentable, con el objetivo de causar menos impacto con el entorno, mientras que un 55% planea hacer un cambio de comportamiento y adherir a acciones de reciclaje para aminorar las consecuencias que generan los plásticos, el vidrio y el papel.

La exploración de Ipsos confirma la ruta. En nuestro país existe conciencia por los efectos del cambio climático y la responsabilidad multisectorial ante ello. Es sugerente que los chilenos ubiquen en un mismo nivel al gobierno y al sector empresarial, pues confirma que el empoderamiento ciudadano también se puede ejercer en el mercado, reforzando la tesis de algunos sectores y expertos que atribuyen tintes sociales e incluso políticos al rol de consumidor.

Otro punto significante es la adhesión por embalajes más sustentables y la preocupación por la gestión de los residuos, en directa relación con el valor de someter a los materiales tradicionales a procesos de transformación. Un estímulo para seguir planeando nuevos envases a futuro, que sean realmente biodegradables en todo ambiente, incluyendo vertederos, plantas de compostaje y ante la acción de hongos ambientales. Puntos que no están siendo recogidos expresamente por las diversas normativas y proyectos que se encuentran en debate. Pareciera que se está considerando al reciclaje mecánico como la única solución para este gran problema, cuando está comprobado que necesitamos de alternativas ecológicas, reutilizables, de ecodiseño y de nuevos materiales si queremos ser efectivamente sustentables en el largo plazo.

Sin duda que informes como estos merecen nuestra atención ya que actualizan sobre las demandas comunitarias y promueven discusiones medioambientales. Mismo sentimiento que debe florecer cuando los números no sean alentadores como estos, pues también nos harán debatir sobre cómo lograr un territorio libre de contaminación y nos traen a la mente la frase de Freire. No hay enseñanza sin investigación, ni investigación sin enseñanza.


Ignacio Parada 

Abogado y CEO de BioElements.