Sr. Director,
Pese a que muchas empresas, a causa de la dispersión geográfica de sus operaciones, estaban acostumbradas a las interacciones remotas, la actual situación de cuarentena y distanciamiento social las ha obligado a cambiar radicalmente sus paradigmas.
Se trata de un cambio profundo, que exige respuestas radicales, ya que aparecieron desafÃos que posiblemente muchos desconocÃan. Porque para tener éxito en este nuevo escenario se deben adaptar rutinas y metodologÃas, pero, sobre todo, modificar los estilos de los liderazgos.
Hoy necesitamos lÃderes que, aunque lejos, sigan siendo cercanos. Esto, no solo para mantener el rumbo de las compañÃas, sino que para apoyar a sus equipos, los que pueden estar experimentando altos niveles de estrés, aprehensiones de salud o incertidumbre económica. ¡Cómo podrÃan pasarlo por alto, si ellos mismos están expuestos a la misma realidad!
Por eso, la motivación es clave y eso se logra incrementando la comunicación interna, pero una comunicación que involucre y no solo informe. Por simple que parezca, iniciativas como concursos internos, reuniones ampliadas para resolver dudas e, incluso, after office virtuales, permiten mantener la cercanÃa y la adhesión. Esto, sin olvidar la necesidad de promover las pausas y ser comprensivos cuando haya que atender labores de la casa y apoyar a los hijos, ya que sabemos lo difusa que se va poniendo la lÃnea que divide la vida personal de la laboral cuando trabajamos desde casa.
Es claro que el mundo del trabajo no volverá a ser como era antes de la pandemia. Veremos que las empresas, además de adaptarse a nuevos procesos tecnológicos, tendrán que adecuar su mentalidad, a través de lÃderes en constante aprendizaje, pero sin dudas, con mucho que aportar.
Juan Carlos Barturén
Vicepresidente de Recursos Humanos
Equifax para Latam