Manuel Viera Flores



Manuel Viera Flores

Este viernes 9 de octubre el cobre se transó en 6,66 dólares la libra, un alza semanal de 2,3%. Con esto, el promedio anual alcanzó US$ 6,11 por libra; un 40,4% sobre igual período de 2025. Incluso, hace casi 2 meses (el 17 de agosto) se registró el precio récord histórico del metal, cuando cerró en US$ 6,736 por libra.

Si a un economista de los años noventa le hubieran dicho que el cobre llegaría a seis dólares la libra, habría imaginado pleno empleo, superávit fiscal y grúas en todo Chile. Hoy tenemos ese precio, pero no esos resultados. El Imacec de agosto cayó 1%; la actividad minera se desplomó 17,4%, hasta su nivel más bajo desde 1996; el desempleo subió a 9,6%, con 989 mil personas buscando trabajo; y Hacienda redujo su proyección de crecimiento de 1,8% a 0,7%, tras reconocer que subestimó la caída minera.


Chile adhirió el 22 de septiembre al Escudo de las Américas. El texto no habla solo de narcotráfico: incluye revisar inversiones, asegurar cadenas de minerales críticos y privilegiar «proveedores confiables». Para un país que vende el 35,4% de sus exportaciones a China y el 16,7% a Estados Unidos, eso no es un detalle.

Hay una cifra que debería quitarnos el sueño a quienes vivimos de la minería. Según S&P Global, una mina que entró en producción entre 2020 y 2024 tardó en promedio 17,8 años desde su descubrimiento; las que partieron en los años noventa tardaban seis. En cobre el promedio es 17,9 años, y la actualización de 2026 del mismo estudio ya habla de plazos cercanos a los 30 años por culpa de los permisos.

Hay opiniones de dos ex ministros de gobiernos distintos, Ignacio Briones y Álvaro García, donde salieron a rechazar en el Senado el proyecto que elimina la patente progresiva por no uso. Los respeto a ambos y comparto su diagnóstico de fondo:

Hay una región de Chile que creció 15,3% en 2025, más que ninguna otra, más de seis veces el promedio nacional. Y hay una región de Chile que en los últimos dos años perdió toda su capacidad de fundición de cobre. La noticia incómoda es que son la misma: Atacama, donde la plata de Chañarcillo financió al Chile del siglo XIX porque su presente resume, mejor que ningún informe, la paradoja completa de la minería chilena: nunca produjo tanto valor y nunca procesó tan poco de lo que produce.


La producción de concentrados de cobre está en el hipocentro de la discusión, o se van a China o se quedan en los Andes. ¿Por qué esta dicotomía? Analicemos dos casos: El primero: los cargos de tratamiento y refinación del cobre, el famoso TC/RC que se paga a las fundiciones por procesar concentrado, se desplomaron de 80 dólares por tonelada en 2024 a 21,25 en 2025, y en 2026 el benchmark se pactó en cero, con el mercado spot operando en territorio negativo. 


Sabia Ud. que, en 1832, un leñador llamado Juan Godoy se sentó a descansar sobre un cerro de Atacama y descubrió la plata de Chañarcillo. Ese mineral financió los bancos, los ferrocarriles y las escuelas del Chile del siglo XIX



Hace unas semanas escribí que a Codelco había que tomarle los signos vitales como a un paciente: pulso, presión, respiración y temperatura. El lunes, en el Día del Minero y desde División Andina, el paciente recibió una transfusión histórica. 

El gobierno del Presidente Kast descartó avanzar por ahora y llamó a trabajar para que le vaya bien primero y después abrir el debate, aunque se abrió a vender "bienes prescindibles" de sus filiales. La oposición rechazó de plano la idea, siendo categóricos en indicar que “Codelco no se vende”.