Sr. Director,
El turismo interno se consolidó en 2025 como un motor esencial de crecimiento para Chile. Según proyecciones de Sernatur, la temporada estival alcanzó hasta 30,6 millones de viajes con pernoctación, impulsando el empleo y el consumo local. En este escenario, los eventos de Año Nuevo actuaron como catalizadores económicos y vitrinas de innovación.
En la Región Metropolitana, el retorno del espectáculo en la Torre Entel congregó a 400 mil personas, elevando la ocupación hotelera al 85%. Por su parte, la costa de Valparaíso y Viña del Mar superó el 95% de ocupación. Sin embargo, el norte destacó con un modelo de vanguardia: Iquique utilizó mil drones en Playa Cavancha, logrando un impacto millonario para las pymes y reduciendo la contaminación acústica.
De cara a 2026, el desafío estratégico es profundizar la innovación y adaptar los eventos masivos al cambio climático. Integrar tecnologías limpias y fortalecer la planificación territorial permitirá que Chile no solo sea un destino atractivo, sino un referente latinoamericano en turismo sostenible. Transformar nuestras celebraciones culturales en herramientas de desarrollo de largo plazo es una oportunidad que no podemos dejar pasar.
Ángel Acevedo Duque
Investigador
Universidad Autónoma de Chile