Plazos de pago a proveedores pyme se reduce a 47 días por agilidad del Estado

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Tras tres trimestres seguidos con plazos de pagos sobre los 60 días, durante el período julio-septiembre, la fecha de cancelación de facturas fue de 47 días. Lo que representa una reducción del indicador de plazos de pago a proveedores pyme durante el segundo trimestre del 2020, según el Ranking de Pagadores que realiza trimestralmente la Bolsa de Productos de Chile (BPC) en conjunto con la Asociación de Emprendedores de Chile (Asech). Este es el mismo plazo registrado en igual período de 2019 y 13 días menos en relación al trimestre pasado. Es la caída más fuerte, medido contra el trimestre anterior.

“La principal explicación para la reducción de los plazos de Estado es el efecto positivo de la medida de inyección de liquidez del Gobierno por su nuevo procedimiento de pago centralizado vía la Tesorería General de la República, esto habría comenzado a operar desde mayo, buscando además cumplir con las exigencias de la ley de pago a 30 días. Por lo anterior, esta medida es permanente e influiría en los próximos índices. En cuanto al sector privado, por su dispersión, es difícil pronosticar si la disminución continuará”, señala Christopher Bosler, gerente general de la Bolsa de Productos de Chile.

Por su parte, Alejandra Mustakis, presidenta de Asech, añadió que la disminución de los plazos de pago para pymes demuestra que queda mucho trabajo por delante, pero es claramente una señal de que se está en la dirección correcta. “Hoy, mientras las pymes se encuentran en el segundo tiempo del esfuerzo por la reactivación, es vital que el ecosistema dé el ejemplo y sea responsable con los compromisos de pago”, indica la dirigente gremial.

Parecido es el escenario que vivieron las grandes empresas que transan sus papeles en la Bolsa de Productos, las que tuvieron un plazo promedio de pago de 51 días durante el segundo trimestre de este año. Lo anterior implica un aumento de 9 días respecto al trimestre inmediatamente anterior y 7 días al mismo periodo del 2019.

El gerente general de la Bolsa de Productos añade que en todos los sectores los plazos de pago bajaron de forma relevante en comparación al trimestre pasado, mostrando las entidades del Estado una mayor caída.

Respecto a los sectores económicos, el sector sanitario es el mejor pagador con 76,5 puntos promedio, seguido de minería con 76,1 puntos y alimentos con 76 puntos respectivamente. Luego, en la medianía se encuentra el sector energía con 73,6 puntos, salmonero con 67,6 y estatal con 67,1 puntos cada uno. En el último lugar, se ubica el sector construcción con 55 puntos.

Mustakis valora la corrección en los plazos de pago luego del alza que se dio junto con el estallido social, ya que demuestra un compromiso con estabilizar la economía a nivel nacional. “Es muy bueno que el sector sanitario sea el mejor pagador, debido a que las pymes que se dedican a ser proveedores de ese sector asumen un riesgo mayor de inversión, sobre todo en tiempos de pandemia”.


Plazo de pago según tamaño de la empresa


La bolsa es un mercado que provee liquidez a las empresas en base al descuento de sus facturas, y durante el periodo analizado en el último Ranking de Pagadores se observa que, con relación a las Pymes, se observa que el 83,2% del monto de las facturas se paga a 60 días o menos en el tercer trimestre del 2020. Además, el plazo de pago más recurrente es entre 0 y 30 días con un 52,2% del monto total.

Desde las grandes empresas se encuentra que el 85% del monto de las facturas se paga bajo los 60 días en el tercer trimestre del 2020. Además, el plazo de pago más recurrente es entre 30 y 60 días con un 44,9% del monto total.

Christopher Bosler comenta que es complicado hacer pronósticos en la situación actual, porque los plazos de pago están influenciados por muchos factores como crecimiento, ayuda estatal, efecto ley y comportamiento en las políticas de crédito de los bancos, entre otros.

“En esta etapa será clave el apoyo del sector financiero para “aceitar” la cadena de pagos y evitar alzas muy bruscas en los plazos de las facturas”, concluye Bosler.