​El escenario base de la Dirección de Presupuestos para 2020 - 2024

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Dipres


“El 18-0 marcó un punto de inflexión que tuvo repercusiones importantes en la agenda social y económica del gobierno. En materia social se aceleró la implementación de iniciativas que se encontraban en discusión como el aumento de las pensiones del pilar solidario, la agenda de mejoras a la salud y rebaja en el precio de los medicamentos, el incremento del ingreso mínimo y la rebaja al trasporte para adulto mayor. En materia económica, se lanzó una agenda de reactivación económica por US$5.500 millones para impulsar la creación de empleos y el apoyo a las pequeñas y medianas empresas afectadas”. Con estas palabras, el director de Presupuestos (Dipres), Matías Aceved, introduce el Informe de Finanzas Públicas del IV Trimestre de 2019.

El reporte presenta el cierre preliminar del escenario fiscal para 2019 a partir de la actualización del escenario macroeconómico y del cierre de la ejecución presupuestaria al 31 de diciembre. Además, contiene una actualización del escenario fiscal para 2020, abordando el contexto macroeconómico que se proyecta para el año, la consiguiente estimación de ingresos efectivos y estructurales, con los balances efectivo y estructural estimados y el resultado de la deuda bruta estimada para el año en curso. Finalmente, se presenta una actualización del programa financiero de mediano plazo, con proyecciones de ingresos y gastos comprometidos para el período 2021- 2024 y de las respectivas holguras fiscales estimadas de acuerdo a las metas de convergencia del balance estructural, junto con la estimación correspondiente de deuda bruta del Gobierno Central para el período.

De acuerdo a la Dipres, a la espera de las cifras definitivas de crecimiento anual del producto que se darán a conocer el 18 de marzo por el Banco Central, y ante el crecimiento del Imacec de diciembre 2019 de 1,1% anual, que sorprendió positivamente al mercado, se estima que el PIB creció 1,2% en 2019. Esta estimación supone que, la demanda interna habría crecido 0,9% en 2019, impactada negativamente por el mal desempeño en el consumo privado y en la inversión durante el cuarto trimestre.

Los ingresos del Gobierno Central Total acumulados en el año 2019 alcanzaron un 21,3% del PIB, registrando una variación real anual respecto del año anterior de -1,1%. La caída de los ingresos es explicada principalmente por la disminución en la recaudación tributaria del resto de contribuyentes (-2,5% real anual), seguida por la contracción en los ingresos provenientes de Codelco (-37,8% real anual), mientras que la mayor contribución para contrarrestar esta caída fue el crecimiento de la tributación de la minería privada (+21,2% real anual). Se debe señalar que, si no se hubiesen percibido los ingresos extraordinarios por la operación de Tianqui en diciembre de 2018, los ingresos del Gobierno Central Total 2019 habrían experimentado un crecimiento real anual de 0,6%.

El gasto del Gobierno Central Total creció 4,2% real en relación con el año 2018 y superior a lo esperado en el informe de septiembre debido principalmente a la implementación de la Agenda Social, en particular la Ley Corta de Pensiones (Ley 21.190), el Bono Extraordinario de Apoyo Familiar (Ley 21.195), y el congelamiento de la Tarifa del Transantiago. Adicionalmente, destaca el crecimiento del gasto presupuestario de capital de 9,3% real, impulsado por las Agendas de Reactivación Económica presentadas en los meses de junio y agosto de 2019.

De este modo el Balance Efectivo del año 2019 cerró en -2,8% del PIB estimado para el año, mientras que, en el marco de la regla fiscal se estima un déficit cíclicamente ajustado de 1,5% del PIB estimado, algo menor a la meta estructural asumida en la elaboración de la Ley de Presupuestos 2019 de 1,6% del PIB.


ACTUALIZACIÓN DEL ESCENARIO MACROECONÓMICO PARA 2020


Considerando el magro crecimiento con el que terminó la economía chilena el año pasado, además del fuerte deterioro en la confianza de los agentes al mes de diciembre, se proyecta que el PIB crecerá 1,3% en 2020.

La demanda interna se estima con una reducción de 1,1% este año, reflejo de la contracción que se espera para la inversión privada y el bajo crecimiento del consumo privado. Este último en parte será compensado por una política fiscal y monetaria en una posición marcadamente expansiva. Con todo, se proyecta que la demanda final, excluyendo inventarios, crecerá 0,1% en 2020.

Por su parte, el tipo de cambio revirtió parte del incremento observado tras el comienzo de las protestas sociales y después del anuncio de intervención por parte del Instituto Emisor, aunque ha aumentado en lo más reciente producto de los temores del coronavirus. Considerando lo anterior, el tipo de cambio se encontrará con un promedio más cercano a niveles de $750 por dólar. Respecto al precio del cobre estimado para 2020, se proyecta que este se encontrará en US$2,80 la libra promedio este año.

En tanto, se proyecta que la inflación se ubicará promediando 3,1%, considerando un mayor tipo de cambio nominal estimado para el periodo, así como su valor de cierre 2019 (3,0%).


ACTUALIZACIÓN DEL ESCENARIO FISCAL PARA 2020


De acuerdo con la información disponible a la fecha, se proyecta que los ingresos efectivos del Gobierno Central Total en 2020 crecerán 1,2% real respecto a 2019. Destaca la aprobación del proyecto de Modernización Tributaria (MT) que comenzará a registrar ingresos a partir del año 2020 (por un monto de $296.002 millones en el primer año), que compensa en parte el ajuste a la baja en los ingresos producto de la menor actividad económica proyectada.

El gasto del Gobierno Central Total durante 2020 alcanzaría un monto de $53.527.874 millones, nivel $3.088.924 millones mayor al presentado en el Informe de septiembre. De este modo, el gasto presenta un crecimiento real anual de 8,5% respecto de lo ejecutado en 2019, variación menor al 9,2% anunciado anteriormente, principalmente por el mayor nivel de gasto ejecutado en 2019 que afecta la base de comparación.

Dado lo anterior, se estima para 2020 un déficit efectivo equivalente a 4,5% del PIB proyectado para 2020.

La meta de balance estructural 2020 sin los Ingresos por Modernización Tributaria se estimaba anteriormente en -3,3% del PIB. Dada la aprobación del proyecto, se incorporan estos ingresos que ascienden a 0,1% del PIB, corrigiendo los 0,3% del PIB estimados previamente, de manera que la meta del Balance estructural para el año 2020 es de -3,2% del PIB. Esta nueva meta quedará plasmada en un nuevo decreto de política Fiscal, que establecerá los objetivos de convergencia del déficit estructural del actual Gobierno hasta el año 2022.

Con todo lo anterior se espera que la Deuda Bruta del Gobierno Central se ubique en 29,6% del PIB al término del año 2020.


ACTUALIZACIÓN DEL MARCO DE MEDIANO PLAZO 2021-2024


El escenario macroeconómico y la aplicación de la modernización tributaria, resulta en una proyección de ingresos efectivos en el mediano plazo con un crecimiento acumulado de 18,3% en el período 2020-2024 (4,3% promedio anual), mientras que los ingresos cíclicamente ajustados o estructurales alcanzarían un crecimiento acumulado en el período 2020-2024 de 16,4% real (3,9% promedio anual).

Los gastos comprometidos contemplan una actualización del Programa Financiero elaborado junto con el Presupuesto de este año, además de los gastos asociados a la Agenda Social anunciada en la tramitación del Presupuesto 2020 y la Agenda de Protección del Empleo, Reactivación Económica, Reconstrucción y apoyo a las Mipymes.

La trayectoria de metas de Balance Estructural asume una meta de -2,5% del PIB en el año 2021, para luego reducir en torno a 0,5% del PIB por año el déficit estructural.

Así, dada la reestimación de los ingresos estructurales junto a los gastos comprometidos, y las nuevas metas del Balance Estructural, se obtienen holguras fiscales en el periodo por un total de aproximadamente US$7.000 millones entre los años 2021 y 2024.

De acuerdo con las estimaciones realizadas, el stock de Deuda Bruta del Gobierno Central se ubicaría en torno al 38,3% del PIB al cierre del año 2024. Esta estimación considera mantener un programa de intercambio de bonos locales y retirar desde el FEES los recursos necesarios para complementar el financiamiento del Programa Financiero y el pago de las amortizaciones de los bonos soberanos del período.