El rechazo de la Cuarta Subcomisión Mixta de Presupuesto a la eliminación de «Yo Elijo Mi PC» del Presupuesto 2027 abre una nueva etapa de discusión sobre la continuidad del programa. Más allá de su futuro, el debate plantea una pregunta de fondo: ¿cómo evaluar una política pública y por qué mantenerla si sus resultados son insuficientes?
La Dipres calificó su desempeño como bajo en 2018 y la evaluación de impacto de 2022 no encontró efectos significativos en rendimiento ni asistencia escolar. El uso del computador para estudiar bajó de 9,9 horas semanales en 2024 a ocho en 2025, aunque los beneficiarios que lo utilizaban semanalmente aumentaron del 88% al 91%.
Evaluar exige medir eficacia (cumplimiento de objetivos), eficiencia (resultados frente a recursos), impacto (cambios atribuibles), equidad (distribución de beneficios) y pertinencia (respuesta a necesidades reales). Ante deficiencias, corresponde corregir, rediseñar o sustituir según la evidencia. El caso obliga a preguntar por qué sus debilidades no se abordaron a tiempo. Una política no debe mantenerse por popularidad, sino por sus resultados: cada peso destinado a una intervención ineficaz es una oportunidad perdida para financiar soluciones de mayor impacto.
Pablo Muller
Director del Magíster en Desarrollo Económico, Social y Políticas Públicas
Universidad Autónoma de Chile