MADRID, 2 (EUROPA PRESS)
La quimio-inmunoterapia perioperatoria con nivolumab mejora significativamente la supervivencia global a 5 años frente a la quimioterapia en pacientes con cáncer de pulmón de células no pequeñas (CPCNP) resecable estadio III.
Además, la respuesta patológica completa (RPC) tras el tratamiento neoadyuvante se consolida como un factor pronóstico de supervivencia a largo plazo, apoyando su utilidad como marcador clínicamente relevante de beneficio terapéutico.
Así lo indican los resultados de supervivencia a 5 años del estudio aleatorizado 'NADIM II', que ha presentado, por primera vez, en la Sesión Plenaria del Congreso SEOM2026 Mariano Provencio, presidente del Grupo Español de Investigación en Cáncer de Pulmón (GECP) y jefe del Servicio de Oncología Médica del Hospital Universitario Puerta de Hierro Majadahonda de Madrid.
Uno de los primeros estudios aleatorizados que ha evaluado la quimio-inmunoterapia perioperatoria con nivolumab en pacientes con CPCNP resecable en estadio IIIA-IIIB ha sido el estudio 'NADIM II'. Los resultados de supervivencia a 5 años permiten evaluar el beneficio clínico a largo plazo del esquema perioperatorio.
Se trata de un dato novedoso respecto a otros estudios, como el 'CheckMate816', que han reportado datos a 5 años de quimio-inmunoterapia en neoadyuvancia. Además, según subraya Provencio, los resultados son de alto interés ya que la población del ensayo es heterogénea y altamente compleja al comprender pacientes en estadio IIIA-IIIB, entre los que se incluyen casos controvertidos como pacientes con enfermedad N2, afectación ganglionar multiestación y tumores T4 considerados resecables según una evaluación multidisciplinar. También, se presentan datos que podrán confirmar el uso de la RPC como marcador de beneficio clínico a largo plazo.
'NADIM II' es un estudio fase II, multicéntrico que aleatorizó a 86 pacientes con CPCNP resecable en estadio IIIA-IIIB a recibir nivolumab neoadyuvante más quimioterapia basada en platino (grupo experimental) o quimioterapia sola (grupo control), seguido de cirugía.
Los pacientes del grupo experimental con resección R0 recibieron tratamiento adyuvante con nivolumab durante 6 meses. El objetivo principal fue la RPC (0% de tumor viable en el pulmón y ganglios linfáticos resecados) y los criterios de valoración a largo plazo incluyeron la supervivencia global a 5 años (SG), la supervivencia libre de progresión (SLP) y los patrones de recaída, entre otros.
Con una mediana de seguimiento de 64,5 meses, la SG a 5 años fue significativamente superior con nivolumab más quimioterapia que con quimioterapia sola: 73,2 por ciento vs. 41,4 por ciento. La diferencia en SLP también fue significativa, 56,1 por ciento y 34,5 por ciento, respectivamente. Al analizar la supervivencia específica por cáncer de pulmón se vio una SG y SLP de 82,8 por ciento y 65 por ciento para el grupo de nivolumab más quimioterapia y 55,3 por ciento y 34,5 por ciento para el grupo control.
La RPC se produjo en el 36,9 por ciento de los pacientes del grupo de nivolumab más quimioterapia y en el 7 por ciento de los pacientes con quimioterapia sola. La RPC identificó un subgrupo de pacientes con excepcionales resultados de supervivencia a largo plazo, pues se asoció con una SG y SLP de 95,7 por ciento y 91,3 por ciento, independientemente del tratamiento recibido. Además, ningún paciente con RPC experimentó progresión o falleció durante los primeros 48 meses de seguimiento.
MODELO PRONÓSTICO EN CÁNCER GÁSTRICO AVANZADO HER-2 NEGATIVO
Por otra parte, oncólogos médicos del 41 hospitales de España han desarrollo un modelo pronóstico interactivo individualizado de supervivencia global en adenocarcinoma gástrico avanzado HER-2 negativo que integra la expresión continua de PD-L1 junto con variables clínicas y analíticas de uso rutinario.
Este modelo, basado en pacientes procedentes del registro AGAMENON-SEOM e implementado en una calculadora web interactiva de acceso libre, ha sido presentado en la Sesión Plenaria del Congreso SEOM2026 por Gema Marín, oncóloga médico del Hospital Universitario Virgen de la Arrixaca de Murcia.
"En un escenario terapéutico cada vez más complejo, marcado por la incorporación de nuevos biomarcadores y estrategias terapéuticas, es poco probable que un único biomarcador capture por sí solo la probabilidad de beneficio de la inmunoterapia", ha explicado Marín.
La oncóloga ha subrayado que "en este contexto, desarrollar modelos capaces de integrar de forma continua la información clínica y biológica de cada paciente representa una evolución natural hacia una medicina de precisión individualizada, donde las decisiones terapéuticas se fundamentan en estimaciones individualizadas del beneficio esperado y no exclusivamente en categorías dicotómicas derivadas de un único biomarcador".
GENES RELACIONADOS CON NEUMONITIS POR TRASTUZUMAB-DERUXTECÁN
Por último, se ha presentado el proyecto 'PROCURE', un estudio en el que han participado 27 hospitales de toda España y que ha identificado genes relacionados con el riesgo de neumonitis en pacientes con cáncer de mama tratadas con el fármaco innovador trastuzumab deruxtecán (T-DXd).
Concretamente, las señales de riesgo más potentes se encontraron en una región relacionada con el sistema inmunológico, conocida como locus HLA, especialmente cerca del gen HLA-F, así como en genes como el SLCO1B1 y el CYP3A4, que actúan en la ruta metabólica del fármaco.
El objetivo del proyecto 'PROCURE' es analizar las variaciones genéticas entre pacientes que podrían asociarse a un mayor riesgo de desarrollar efectos secundarios, como la neumonitis, relacionados con T-DXd. En el estudio, presentado Rodrigo Sánchez-Bayona, oncólogo médico del Hospital Universitario 12 de Octubre de Madrid, se analizaron 290 mujeres con cáncer de mama avanzado que estaban recibiendo T-DXd.
Los análisis se centraron en estudiar genes específicos encargados del metabolismo del fármaco. Del total de pacientes incluidas, un 11 por ciento de la cohorte desarrolló neumonitis, y se encontró que este riesgo estaba asociado estadísticamente con algunos de los genes analizados como la región locus HLA, SLCO1B1 y CYP3A4.
"Podemos comprender mejor los motivos biológicos ocultos tras la toxicidad pulmonar de este tratamiento. El estudio 'PROCURE' continúa en la actualidad y cuenta ya con más de 450 pacientes incluidas. En un futuro cercano, la validación de estos biomarcadores genéticos permitiría que, mediante un análisis previo, se pueda predecir el nivel de riesgo de cada paciente de manera individualizada. Esto supondrá poder anticiparse al problema, estratificar el riesgo y personalizar las pautas del tratamiento, logrando maximizar el beneficio del T-DXd de una forma más segura para las pacientes", ha explicado Sánchez-Bayona.