Sin embargo, el escenario cambió después del discurso de Donald Trump ante la Asamblea General de la ONU, llevando al USDCLP nuevamente hacia la zona de $947 a $950.
El principal catalizador continúa siendo Medio Oriente. Trump manifestó que espera alcanzar un acuerdo con Irán, pero al mismo tiempo pidió avanzar hacia su aislamiento económico y condicionó cualquier acercamiento, lo que moderó las expectativas de una solución rápida. El petróleo reaccionó con fuerza: después de acercarse a US$88 por barril durante la mañana, el WTI volvió hacia US$91. Reuters también reportó que el crudo recuperó terreno después de que Trump situara un eventual acuerdo más adelante, tras las elecciones de noviembre.
Esto vuelve a ser especialmente relevante para el dólar local: si aumenta la tensión y el petróleo continúa recuperándose, reaparecen presiones inflacionarias y aumenta el soporte para tasas más altas en EE.UU. Susan Collins, de la Fed de Boston, reforzó hoy precisamente ese mensaje, señalando que los riesgos inflacionarios continúan elevados y respaldando una política monetaria más restrictiva.
Por el lado del cobre, se mantiene cercano a US$6,83, nuevamente frente a una resistencia importante. Un rechazo desde esta zona, acompañado de un WTI recuperándose, podría favorecer una extensión del USDCLP sobre $950. Como comentamos desde el lunes, la Fed ha pasado momentáneamente a un segundo plano: Medio Oriente y, particularmente, la reacción del petróleo siguen siendo el principal catalizador para el tipo de cambio.
Mañana el foco estará en PMI manufacturero e inventarios de petróleo, datos que podrían agregar volatilidad al dólar y al crudo.
Por Lucas Santillán ,Analista de mercados de Capitaria.