El dólar en Chile salta en la apertura cerca de 0,5%, ubicándose en torno a los $957, después de que la Reserva Federal elevara ayer su tasa de referencia en 25 puntos base hasta 3,75%-4,00%, en el primer aumento desde 2023. Aunque la decisión estaba ampliamente anticipada, el tono fue restrictivo y la Fed señaló que la inflación continúa elevada y sus proyecciones muestran que 16 de 18 miembros contemplan al menos un alza adicional durante este año. Esto mantiene al dólar global en niveles elevados y genera presión sobre las monedas emergentes, mientras el mercado incorpora una trayectoria de tasas estadounidenses más altas por más tiempo. Hoy, víspera de las festividades de Fiestas Patrias, no hay datos económicos de Chile.
En contraste, el cobre sube más de 1% en la LME, acompañando la recuperación general de los metales tras la decisión de la Fed. El avance encuentra respaldo en las perspectivas de demanda de largo plazo asociadas a centros de datos, electrificación y energías renovables, además de las interrupciones de oferta en algunas minas. Sin embargo, el panorama de corto plazo sigue siendo más cauteloso, dada la posibilidad de nuevas alzas de tasas limita el atractivo de los metales y los mayores flujos de cobre hacia las bodegas de la LME apuntan a una disponibilidad más holgada en el corto plazo. A esto se suma que el mercado sigue ajustándose después de que se diluyeran las expectativas de aranceles estadounidenses al cobre refinado, que habían impulsado fuertes movimientos de inventarios hacia EE.UU. Con la fortaleza del dólar compensando parcialmente el respaldo del cobre, el tipo de cambio podría fluctuar entre los $950 y los $965.
Por Emanoelle Santos,
Analista de mercados de XTB