El crecimiento de los Data Centers podría impulsar una nueva ola de inversiones en energía renovable en Chile

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Según análisis de Vestas, Chile cuenta con condiciones únicas para convertirse en un hub regional de infraestructura digital impulsada por energías renovables



La acelerada expansión de la inteligencia artificial, de la computación en la nube y de los servicios digitales está transformando la demanda eléctrica en todo el mundo. En este escenario, Chile tiene la oportunidad de convertir sus abundantes recursos renovables en una ventaja competitiva para atraer nuevas inversiones en Data Centers e infraestructura digital.


A partir de su experiencia en mercados internacionales y de un análisis de las tendencias energéticas y digitales del mercado chileno, Vestas, empresa especialista en soluciones de energía eólica, estima que los proyectos de Data Centers podrían representar entre 3 y 4 GW de nueva demanda eléctrica en Chile durante los próximos años. De materializarse este escenario, la expansión de la infraestructura digital podría impulsar una nueva ola de inversiones en generación renovable, sistemas de almacenamiento y redes de transmisión.


“La inteligencia artificial no es solamente una revolución tecnológica; también es una revolución energética. A nivel global, estamos observando cómo el crecimiento de los Data Centers está modificando las necesidades de los sistemas eléctricos y acelerando la demanda de nueva infraestructura energética. Al analizar esta tendencia desde la realidad del mercado chileno, identificamos una oportunidad relevante para atraer inversión tecnológica y, al mismo tiempo, acelerar el desarrollo de nueva capacidad de generación renovable en el País”, afirma Rodrigo Terc, Country Head de Vestas en Chile.


La perspectiva de Vestas coincide con un cambio estructural en la demanda eléctrica global. La Agencia Internacional de Energía proyectó en 2025 que el consumo eléctrico mundial de los Data Centers podría más que duplicarse hacia 2030, hasta alcanzar aproximadamente 945 TWh, impulsado principalmente por el crecimiento de la inteligencia artificial. En una actualización publicada en abril de 2026, la agencia mantuvo la expectativa de que el consumo del sector se duplique hacia el final de la década.


Chile ante una nueva oportunidad digital y energética


Chile ya ocupa una posición relevante dentro del ecosistema digital latinoamericano. El Plan Nacional de Data Centers 2024-2030 busca consolidar al país como un hub regional para la industria, promoviendo inversiones alineadas con objetivos de sostenibilidad, descentralización y desarrollo tecnológico. Según el Ministerio de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación, la capacidad de Data Centers en Chile pasó de 35 MW en 2013 a 198 MW en 2023 y podría triplicarse durante los siguientes cinco años. El país también dispone de aproximadamente 62.000 kilómetros de fibra óptica y conexión a una red de 69.000 kilómetros de cables submarinos, atributos que contribuyen a su posicionamiento como destino para nuevas inversiones digitales.


De acuerdo al Departamento de Comercio de Estados Unidos, Chile cuenta con 22 Data Centers medianos y grandes, mientras que otros 30 podrían comenzar a operar hacia 2028. La misma fuente señala que el crecimiento de la industria está siendo impulsado por la expansión de los servicios en la nube y por las mayores necesidades de almacenamiento y procesamiento vinculadas a la IA. Esta oportunidad también representa un desafío para el sistema eléctrico. A diferencia de otras actividades, los Data Centers operan de manera continua, las 24 horas del día y los 365 días del año. Por ello, necesitan un suministro eléctrico confiable, competitivo y disponible en todo momento.


“Chile enfrenta el desafío de transformar su abundante potencial renovable en un suministro eléctrico competitivo y disponible de manera continua. Esto abre una oportunidad para vincular la transición energética con el crecimiento de la economía digital, impulsando una matriz diversificada y complementaria capaz de responder a una demanda eléctrica cada vez mayor”, señala Terc.


Además, cuenta con recursos renovables geográficamente diversos. Mientras el norte presenta condiciones excepcionales para la generación solar, el sur del país y la Región de Magallanes poseen recursos eólicos altamente competitivos. Debido a sus distintos perfiles de producción, la energía solar y la energía eólica pueden complementarse y contribuir a ampliar la disponibilidad de generación renovable. En combinación con sistemas de almacenamiento, redes de transmisión adecuadas y una planificación coordinada, esta diversidad puede convertirse en una ventaja para atender consumos continuos como los asociados a los Data Centers.


Según Terc, “la energía eólica cumple un rol estratégico porque aporta un perfil de generación complementario al solar. Esta combinación será cada vez más relevante para abastecer operaciones que requieren suministro continuo, como los Data Centers y la infraestructura asociada a la inteligencia artificial. No se trata de apostar por una sola tecnología, sino de aprovechar la complementariedad entre energía eólica, solar y almacenamiento”.


De nuevos consumidores a catalizadores de inversión


La expansión de los Data Centers no debe entenderse únicamente como una nueva fuente de consumo eléctrico. También puede actuar como un catalizador para inversiones en generación renovable, almacenamiento, transmisión y modernización de la red. A nivel internacional, el sector tecnológico ya desempeña un papel creciente en la contratación de energías renovables. Según la Agencia Internacional de Energía, las empresas tecnológicas representaron alrededor del 40% de los acuerdos corporativos de compra de energía renovable (o “PPAs”) firmados en 2025


Además, la IEA estima que las energías renovables, principalmente la eólica, la solar fotovoltaica y la hidroeléctrica, podrían atender cerca de la mitad del crecimiento de la demanda eléctrica mundial de los Data Centers hasta 2030. Esta convergencia entre transformación digital y transición energética abre una nueva discusión sobre la competitividad de Chile. El desafío no consiste solamente en disponer de recursos renovables, sino en convertirlos en un suministro confiable y competitivo para las industrias que definirán la economía de los próximos años.


“Chile tiene las condiciones para convertirse en un referente regional de cómo la transformación digital y la transición energética pueden avanzar juntas. La oportunidad existe, pero requiere comenzar hoy a preparar la infraestructura energética que sostendrá la demanda del futuro. Si el país logra aprovechar la complementariedad entre sus recursos renovables, junto con sistemas de almacenamiento y una infraestructura de transmisión adecuada, podrá atraer inversión tecnológica, generar crecimiento económico y consolidar su liderazgo regional en transición energética”, concluye Terc.


La estimación de entre 3 y 4 GW de nueva demanda eléctrica corresponde a un análisis de Vestas basado en la experiencia global de la compañía y en una evaluación de las tendencias de crecimiento de los Data Centers y del mercado energético chileno. La cifra representa un escenario potencial sujeto a la materialización de los proyectos, sus requerimientos de conexión, sus plazos de desarrollo y las condiciones regulatorias y de infraestructura del mercado local. No corresponde a una proyección oficial del sistema eléctrico chileno.



europapress