Las dificultades para seguir el ritmo de las necesidades de inversión y de operaciones del Superjuego (Super Game) llevaron a Sega a cancelar esta estrategia de lanzamiento global de videojuegos triple A.
Sega se propuso hace unos años una ambiciosa estrategia denominada Superjuego, con la que pretendía fortalecer su propiedad intelectual a través de un proyecto basado en videojuegos multiplataforma, de desarrollo global y multilingüístico, que fuesen triple A y que tuvieran un lanzamiento simultáneo en todo el mundo.
Esta estrategia empezó a planearse en 2019, y cuando se anunció dos años más tarde, se dijo que contaría con una inversión de hasta 882 millones de dólares (unos 760 millones de euros al cambio actual).
Sin embargo, el pasado mayo Sega anunció su cancelación. Entonces, la compañía prefirió no dar detalles, pero ahora se ha sabido que los motivos se encuentran en la envergadura de este proyecto.
"A medida que avanzábamos en nuestra investigación, nos dimos cuenta de que la inversión y las operaciones también crecerían enormemente en consonancia con la magnitud del servicio, y vimos las dificultades que esto implicaba", ha explicado el presidente y director de operaciones de Sega, Shuji Utsumi, en una entrevista concedida a Nikkei.
El directivo asegura que cuando comenzaron con el proyecto contaban "la tecnología necesaria para lanzar con éxito una propiedad intelectual global a gran escala, creada desde cero", e incluso llegaron a aliarse con Microsoft para utilizar las herramientas de la plataforma en la nube Azure. Pero insiste en que "considerando la situación global", acabaron asumiendo que "este reto sería demasiado arriesgado".