MADRID 7 Sep. (EUROPA PRESS) -
Los trabajadores de la Torre Eiffel se han declarado este lunes en huelga en protesta por una instrucción dada al personal femenino para que fuera "invisible" durante la visita el pasado sábado de miembros de una organización religiosa hindú.
Oficialmente la página web informa de un "retraso" en la apertura "por razones operativas", pero se debe a la decisión de una asamblea del personal, según recoge la prensa francesa, que destaca que el motivo de la protesta es que se apartara a las mujeres.
La empresa que gestiona las visitas a la Torre Eiffel, SETE, ha reconocido que el grupo hindú Bochasanwasi Akshar Purushottam Swaminarayan Sanstha (BAPS) pidió limitar las "interacciones con mujeres".
El Confederación General del Trabajo (CGT), el principal sindicato francés, ha denunciado que hubo "instrucciones laborales que llevaron a que las trabajadoras fueran apartadas, sustituidas e invisibilizadas por su género".
SETE ha explicado que las "condiciones" planteadas por el grupo hindú "no deberían de haberse aceptado" porque "son incompatibles con los valores de la SETE, así como con los principios de igualdad de género y neutralidad que deben regir la organización de las visitas al monumento".
La empresa se ha reunido este lunes por la mañana con "los empleados reunidos en asamblea general para responder a sus preguntas" y propone "a las organizaciones sindicales reunirse con ellos para continuar las conversaciones".
"SETE comprende plenamente (...) las legítimas dudas que suscita esta situación entre su personal" y se compromete a realizar "una revisión exhaustiva de las condiciones en que se organizó esta visita y adoptará todas las medidas necesarias", explica.
"Asimismo, se compromete a reforzar de inmediato sus procedimientos para que ninguna solicitud de esta naturaleza pueda dar lugar en el futuro a condiciones de visita que vulneren los principios de igualdad y neutralidad", añade.
La empresa ha asegurado que "lamenta profundamente esta situación y pide disculpas a su personal, así como a los visitantes cuya visita se ha visto afectada", al tiempo que promete que la entrada que no haya podido ser utilizada será reembolsada.
El alcalde de París, el socialista Emmanuel Grégoire, ha calificado de "completamente inaceptable" lo ocurrido, ha anunciado una investigación al respecto y ha reconocido el "legítimo descontento" de los trabajadores.
"Es urgente que se esclarezca toda la verdad sobre los hechos que dieron lugar a esta movilización. La igualdad entre mujeres y hombres nunca se detendrá ante nuestros monumentos históricos, ni en ningún otro lugar de esta ciudad. Debe aplicarse en todas partes, para todos", ha argumentado.
La visita a la Torre Eiffel se encuadra en los actos realizados el sábado para conmemorar la inauguración del primer templo de arquitectura tradicional construido en Francia por la organización BAPS en Bussy-Saint-Georges, en el departamento de Sena y Marne.