MADRID 7 Sep. (EUROPA PRESS) -
El director general del Organismo Internacional de la Energía Atómica, Rafael Grossi, ha confirmado que tanto la instalación secreta siria vinculada al régimen del derrocado presidente Bashar al Assad como su reactor, descubiertos recientemente por el organismo, estaban configurados para la producción de armas nucleares.
"No puedo juzgar las intenciones, pero está claro que estas actividades, en primer lugar, no fueron declaradas, por lo que no querían que el mundo supiera lo que estaban haciendo. Y sabemos, dada la configuración y las características técnicas de ese tipo de reactor, que se trata de un reactor muy eficiente para la producción de material fisionable que podría utilizarse, emplearse directamente, en la fabricación de armas nucleares", ha explicado el jefe de la OIEA.
Grossi ha asegurado en una rueda de prensa celebrada en la capital de Austria, Viena, que fue un momento "emotivo" para los equipos del OIEA que se encontraban "derribando muros y atravesando pasadizos estrechos y difíciles". "Lo importante es que este material se encuentra ahora bajo salvaguardias", ha dicho.
El director general de la agencia de la ONU ha detallado además que, una vez descubierto el lugar, sus equipos están instalando cámaras y haciendo un balance del material encontrado, si bien ha apuntado a que corresponde al Gobierno de transición sirio de Ahmed al Shara tomar una decisión al respecto de su gestión.
"Es una cuestión que el Gobierno sirio tendrá que decidir; no les estamos pidiendo que hagan esto o aquello. Lo importante es saber en todo momento dónde está y que ha pasado. Ellos tendrán que decidir, pero se trata más de una decisión política", ha explicado.
Esto se produce después de que el OIEA incautara hasta 73 toneladas métricas de uranio en reservas ocultas en Siria, de las cuales unas 55 toneladas de barras de combustible pertenecerían a un proyecto secreto de reactor nuclear.
En 2007, Israel atacó y destruyó el lugar de construcción de un presunto reactor nuclear en Siria para impedir que el país lo utilizara para producir armas nucleares. El OIEA IEA ya había concluido en un informe de investigación de 2011 que se trataba de un reactor secreto con similitudes a un reactor en Corea del Norte. Sin embargo, ante las reticencias del gobierno de Al Assad y la guerra civil siria, el Organismo no había podido investigar las actividades secretas sobre el terreno.